Asunción | Ap.- El ex presidente Alfredo Stroessner, calificado como dictador (1954-1989) por una ley vigente en Paraguay, agoniza a sus 93 años de edad en un hospital de Brasilia ante la indiferencia de la población paraguaya en una actitud sorprendente, tras haber gobernado al país con mano de hierro durante 34 años.
El anciano ex líder paraguayo fue operado el 29 de julio pasado de una hernia pero luego sufrió complicaciones pulmonares.
Sus familiares dijeron en Asunción a la radio 970 que el domingo le fue practicada una traqueotomía para insertar tubos a sus pulmones a fin de respirar artificialmente mientras los médicos hacían un drenaje ante la acumulación infecciosa de líquido.
"Cuando murió el Generalísimo Francisco Franco en España, multitudes salían a las calles a manifestar su pena pero con Stroessner pasa todo lo contrario: existe total indiferencia como si a la mayoría no le importara", dijo el analista político Alfredo Boccia.
Por su parte, la canciller Leila Rachid señaló que el ex dictador paraguayo no podrá recibir honores oficiales si la familia decide traer sus restos al país cuando muera, afirmó hoy la canciller Leila Rachid.
"No le corresponde ningún tipo de honor a una investidura de jefe de Estado, porque ya no lo es y, aún más, es perseguido por la justicia", afirmó Rachid.
En declaraciones telefónicas desde Nueva York a la emisora de radio Primero de Marzo de Asunción, la jefe de la diplomacia paraguaya aseguró que el protocolo "es muy claro" y reiteró que el ex dictador salió del país "perseguido por la justicia".
El mandatario Nicanor Duarte, por su lado, no hizo comentarios.