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Más de seis millones de niños sufren de violencia en Latinoamérica |
| 15-11-2007 - 18:07 h. |
| San José | EFE
Más de seis millones de niños en Latinoamérica sufren de violencia y aproximadamente 80.000 mueren a causa de ella cada año, según cifras de Unicef dadas a conocer hoy en Costa Rica.
El director regional para América Latina y el Caribe de la Unicef, Nils Kastberg, manifestó este jueves en una conferencia sobre prevención contra violencia juvenil que, según estudios realizados en 17 países de Latinoamérica, "el 65 por ciento de los adolescentes se encuentra en situación de violencia".
"Las principales formas de violencia en América Latina consisten en homicidios, asesinatos de niños y adolescentes, explotación sexual comercial y trata", comentó Kastberg.
Según datos del Estudio Mundial sobre Violencia, América Latina y el Caribe tienen la tasa más alta de homicidios entre personas de 15 a 17 años, de las cuales 37,7 son hombres y 6,5 son mujeres por cada 100.000 habitantes.
Además, el 28 por ciento de los homicidios se relaciona con jóvenes de 10 a 19 años, y países como Brasil, Colombia, El Salvador y Venezuela tienen los índices más altos en asesinatos a varones adolescentes.
Kastberg explicó que datos del Instituto Interamericano del Niño señalan que en América Latina dos millones de niños son explotados sexualmente.
Además, en la mitad de los casos los abusadores viven con los menores, y en el 75 por ciento se trata de familiares directos de las víctimas.
Los cálculos también señalan que en los países de la región hay alrededor de 5,7 millones de niños entre 5 y 14 años trabajando y aproximadamente dos millones se dedican al servicio doméstico, uno de los empleos peor pagados y menos regulados.
Además, los niños y los adolescentes también sufren de violencia en los centros educativos y en las comunidades, víctimas de pandillas, compañeros y hasta de sus propios maestros.
La representante de Unicef de Costa Rica, Seija Toro, expresó que "la cara de la violencia juvenil es la de un joven de sexo masculino, con algo más de cuatro años de retraso escolar, que reside en zonas marginales o vulnerables a la pobreza, trabaja en actividades que no requieren calificación laboral o en actividades ilícitas y sostiene el núcleo familiar".
"Contemplando este dibujo, la pregunta que necesitamos hacernos es: ¿por qué, de entre todos estos factores, el único que parece impactar a la sociedad es que el implicado es una persona joven?", añadió Toro.
En Costa Rica el Patronato Nacional de la Infancia (Pani) atendió el año pasado a 25.215 menores de 18 años víctimas de diferentes situaciones de violencia, y los primeros cinco meses de este año el Pani recibió 9.346 llamadas por violencia juvenil.
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