Roma | Agencias.- El ministro italiano de Reformas, Roberto Calderoli, lanzó ayer más leña al fuego al ofrecer camisetas con las caricaturas del profeta Mahoma que provocaron la protesta del mundo musulmán.
En declaraciones a la prensa romana, Calderoli se mostró dispuesto a regalar las camisetas a las personas que las deseen, para lo que llamó a enfrentar "el extremismo islámico".
El titular anunció que mandó a imprimir esas prendas con las imágenes del profeta divulgadas por la prensa europea.
También precisó que, a partir de ahora, además de regalar las camisetas, las usará como una forma de enfrentar a los islámicos.
Con esa actitud, lejos de apaciguar los ánimos, posiblemente los enardecerá Calderoli, quien es miembro del ultranacionalista partido gubernamental la Liga Norte.
La llamada guerra de las caricaturas se desató tras la publicación por el diario conservador danés Jyllands-Postem de varios dibujos ridiculizando al profeta, entre ellos uno en que aparece con una bomba en el turbante.