El transporte vecinal decidió dejar la clandestinidad y presentarse a la comunidad como una alternativa de locomoción que atiende a las zonas suburbanas con 11 líneas desde hace unos dos años.
Los choferes de este gremio conformaron la Asociación de Transporte Vecinal y anunciaron que se movilizarán para acabar con el monopolio del transporte federado, expresó el presidente de esta nueva organización, Saúl Suárez.
Con el transporte vecinal llegan a tres las organizaciones que agrupan a los conductores del servicio público en el municipio. La Federación Departamental de Transporte es la que cuenta con el mayor número de afiliados, unos 40 mil y más de 60 líneas de transporte urbano.
La Asociación de Transporte Libre es la segunda agrupación con más miembros en la ciudad y gran parte de sus líneas fue reconocida por el Concejo Municipal. La mayoría de este sector trabaja en el micro transporte o taxi trufis.
La Asociación de Transporte Vecinal expresó que es un sector marginado por la Alcaldía y por Tránsito debido a que existe presión del transporte federado para que las líneas vecinales no operen. Una muestra de ello es el compromiso del alcalde Gonzalo Terceros de crear un grupo de policías especial para controlar el transporte público, añadió Suárez.