La Paz | Anf.- El gobierno de Evo Morales y la Embajada de Estados Unidos ratificaron anoche el tibio nivel de confianza, durante una reunión de emergencia en Palacio de Gobierno, donde no lograron superar diferencias sobre las formas de cooperación en materia de lucha contra el narcotráfico.
El embajador de Estados Unidos, David Greenlee, acudió a la reunión con el vicepresidente Álvaro García Linera y el ministro de la Presidencia, Ramón Quintana, luego que las seis federaciones del Trópico de Cochabamba pidieran la expulsión de las oficinas de EEUU que operan en el Chapare en temas de desarrollo alternativo y la interdicción al narcotráfico.
Tras la confusa posición de Morales en Cochabamba, a raíz de su dual función de Presidente de la República y dirigente cocalero, una comisión de la Embajada de Estados Unidos suspendió ayer reuniones previstas con autoridades gubernamentales para analizar la nueva política antidroga que el presidente Morales quiere imprimir en el marco de nuevas relaciones con Estados Unidos bajo principios de respeto mutuo y soberanía.
No quedó claro si el encuentro fue solicitado por el Embajador de Estados Unidos o el Palacio de Gobierno, en ausencia del presidente Evo Morales que se encontraba en la ciudad de Santa Cruz, donde también negó haberse comprometido expulsar a representantes de la embajada en el trópico cochabambino.
Lo cierto es que ambas autoridades aseguraron, por separado, en declaraciones de prensa, que el nivel de cooperación bilateral se mantiene así como los convenios existentes que aseguran la presencia de oficinas de cooperación antidrogas en el Chapare.
"Quería saber un poco más de cuál es la política de Bolivia en cuanto al tema antidroga. Tengo entendido que (lo de la expulsión) es una posición de los sindicatos o los dirigentes, pero no he escuchado nada de esto del Gobierno de Bolivia", declaró Greenlee.
Ayuda
El diplomático evitó referirse a las consecuencias de una salida de la DEA, NAS y Usaid, pero dijo que la importancia radica en apoyar la lucha al narcotráfico internacional. "Si hay un crimen internacional, requiere de mucha cooperación porque las redes de narcotraficantes son internacionales, es un tema de este tipo de cooperación".
Greenlee no cree que la DEA esté vinculada a asuntos de violación a los derechos humanos y aseguró que la cooperación del pasado no tendrá cambios mayores, pero ofreció matizar y mejorar la colaboración.
A tiempo de calificar de positiva la reunión, dijo que las relaciones bilaterales son respetuosas, correctas y hay una buena base para construirlas, aunque el tema del cato por familia "siempre es un tema boliviano, porque nunca hemos tenido ni arte ni parte en el convenio".
En torno a la denuncia del presidente Morales en sentido a que los empresarios bananeros serían narcotraficantes, el embajador indicó que por información de prensa es que "quizás hubo algo en un camión, pero no es no implica a los bananeros".
En su criterio, "no se puede manchar una industria de exportación muy importante para Bolivia diciendo que la industria es cómplice de los narcotraficantes ni mucho menos".
A su vez, el vicepresidente García Linera dijo que las relaciones bilaterales están muy bien en el marco de respeto y de observancia de la soberanía de los Estados.
En torno al pedido de expulsión, aseguró que el presidente Morales fue claro en sentido que la lucha contra el narcotráfico y la colaboración que requiere esto, se mantiene, se la agradece y se la respeta bajo el marco de la soberanía y no hay ninguna decisión gubernamental de cambiar esa posición de las últimas semanas.
Explicó desconocer sobre reuniones suspendidas, pero en todo caso, las relaciones siguen siendo de cordialidad como cualquier otra delegación diplomática acreditada el país. Por su lado el Gobierno boliviano siempre busca diálogo para apoyos en temas de interés mutuo.
"Una cosa es el pedido sobre la coca y otra la posición del Gobierno que dice que en el marco de soberanía, la colaboración de lucha contra el narcotráfico se mantiene sin ningún problema y las demandas de salida no tiene porqué entorpecer la relación con Estados Unidos", manifestó.
Anunció que en el transcurso de las siguientes semanas se continuará trabajando de manera conjunta y coordinada con las delegaciones dependientes del Gobierno norteamericano.