La Paz AGENCIAS.- El Gobierno de Evo Morales y la Embajada de Estados Unidos ratificaron ayer por la noche su confianza mutua, en una reunión de emergencia en Palacio de Gobierno, en la que no lograron superar diferencias sobre las formas de cooperación en materia de lucha contra el narcotráfico, pero definieron continuar las reuniones con las delegaciones dependientes del gobierno norteamericano.
El embajador de Estados Unidos en Bolivia, David Greenlee, acudió a la reunión con el vicepresidente Alvaro García Linera y el ministro de la Presidencia, Ramón Quintana, después de que se cancelara una reunión bilateral con autoridades que conducen la lucha contra las drogas.
El vocero de la presidencia, Alex Contreras, afirmó que los organismos norteamericanos que están en Chapare deben irse del país.
El asunto motivó contradicciones en el gobierno. El presidente del Senado, Santos Ramírez desmintió al portavoz presidencial Alex Contreras quien había declarado que "se tendrá que dialogar con el gobierno de Estados Unidos para ver la mejor forma de que esas instituciones (estadounidenses) que han cumplido su ciclo, puedan abandonar" el Chapare.
"No es la posición oficial del gobierno. Se ha especulado sobre ese tema. Hay un montón de pedidos de los sectores sociales, pero yo creo que el estado boliviano debe ser respetuoso de sus convenios bilaterales", dijo el legislador.
También el ex cocalero y ahora diputado, David Herrada matizó el pedido campesino. "Los cocaleros deben entender que hay convenios internacionales que se deben mantener", dijo.
Las seis federaciones del Trópico de Cochabamba pidieron la expulsión de las oficinas de EEUU que operan en el Chapare en temas de desarrollo alternativo y la interdicción al narcotráfico.
Encuentro en Palacio
No quedó claro si el encuentro fue a solicitud del embajador o a invitación de Palacio de Gobierno, en ausencia del presidente Evo Morales que se encontraba en Santa Cruz, donde también negó haberse comprometido a expulsar a representantes de la embajada en el trópico cochabambino.
Lo cierto es que ambas autoridades aseguraron, por separado, en declaraciones de prensa, que el nivel de cooperación bilateral se mantiene así como los convenios existentes que aseguran la presencia de oficinas de cooperación antidrogas en el Chapare.
"Quería saber un poco más de cuál es la política de Bolivia en cuanto al tema antidroga. Tengo entendido que (lo de la expulsión) es una posición de los sindicatos o los dirigentes, pero no he escuchado nada de esto del Gobierno de Bolivia", declaró Greenlee.
AYUDA IMPORTANTE
El diplomático evitó referirse a las consecuencias de una salida de la DEA, NAS y USAID, pero dijo que la importancia radica en apoyar la lucha al narcotráfico internacional.
"Si hay un crimen internacional, requiere de mucha cooperación porque las redes de narcotraficantes son internacionales, es un tema de este tipo de cooperación".
Greenlee no cree que la DEA esté vinculada a asuntos de violación a los derechos humanos y aseguró que la cooperación del pasado no tendrá cambios mayores, pero ofreció matizar y mejorar la colaboración.
A tiempo de calificar de positiva la reunión, dijo que las relaciones bilaterales son respetuosas, correctas y hay una buena base para construirlas, aunque el tema del cato por familia "siempre es un tema boliviano, porque nunca hemos tenido ni arte ni parte en el convenio".
En torno a la denuncia del presidente Morales, en sentido a que los empresarios bananeros serían narcotraficantes, el embajador indicó que por información de prensa es que "quizás hubo algo en un camión, pero no es no implica a los bananeros".
En su criterio, "no se puede manchar una industria de exportación muy importante para Bolivia diciendo que la industria es cómplice de los narcotraficantes ni mucho menos".
PEDIDO COCALERO NO VA
A su vez, el vicepresidente Linera dijo que las relaciones bilaterales están muy bien en el marco de respeto y de observancia de la soberanía de los Estado.
En torno al pedido de expulsión, aseguró que el presidente Morales fue claro en sentido que la lucha contra el narcotráfico y la colaboración que requiere esto, se mantiene, se la agradece y se la respeta bajo el marco de la soberanía y no hay ninguna decisión gubernamental de cambiar esa posición de las últimas semanas.
Explicó desconocer sobre reuniones suspendidas, pero en todo caso, las relaciones siguen siendo de cordialidad como cualquier otra delegación diplomática acreditada el país. Por su lado, el Gobierno boliviano siempre busca diálogo para apoyos en temas de interés mutuo.
"Una cosa es el pedido sobre la coca y otra la posición del Gobierno que dice que en el marco de soberanía, la colaboración de lucha contra el narcotráfico se mantiene sin ningún problema y las demandas de salida no tiene por qué entorpecer la relación con Estados Unidos", manifestó.
Anunció que en el transcurso de las siguientes semanas se continuará trabajando de manera conjunta y coordinada con las delegaciones dependientes del gobierno norteamericano.