Dólar: 8.08
Euro : 9.51927
Real Br.: 3.73714
Peso Ch.: 0.015
Poco Nuboso
Temp.Cbba.:
Min. 13 - Max. 27

.. mas detalles

Cochabamba - Bolivia Jueves, 16 de febrero de 2006

Puntos de Vista
Desconcentración de la Policía -
La devaluación de la vida -PETER SINGER
Autoritarismo -JUAN JOSÉ TORO MONTOYA
El día de los enamorados -PAULOVICH
Enigmas del cristianismo -RAMIRO ZAPKOVIC V.
Bakovic: excepcional, punto. -MARCELO GONZALES YAKSIC
Mutún y transparencia -MARIO RUEDA PEÑA
Soluciones postergadas -MAURICIO AIRA
Péndulo catastrófico" -ERIKA BROCKMANN QUIROGA
Nacional
EEUU congela relaciones y aplaza reunión bilateral con el Gobierno
Los bloqueos se multiplican y el país ya siente sus efectos
Las lluvias no dan tregua y Evo expresa preocupación
Local
Lluvias aíslan familias y derriban unas 10 casas
Jornada cultural en Paseo de la Independencia
Todo listo para festejara los compadres en grande
Economía
Rechazan declaraciones de Evo contra exportadores
Piden mejorar condiciones de la licitación de El Mutún
FMI y Japón confirman condonación
Internacional
Reclaman presidencia para Préval y aumentan denuncias de fraude
EEUU considera terroristas a más de 300 mil personas
Lagos inicia gira de despedida por Chile
Tragaluz
Los artistas preparan un plan de política cultural
Drogas y bajas pasiones en Festival
Cartel Afónico canta su rebeldía en Marca
Deportes
FIFA da plazo a Zamora
Partidos tienen fecha
Detenida en Perú

SURAZO

Autoritarismo

Por:JUAN JOSÉ TORO MONTOYA

El 11 de octubre de 2001, la comunidad de Puituri, uno más de los muchos caseríos perdidos en el altiplano potosino, se estremeció con la noticia de la muerte de Elías Mitha Calani, presidente del Comité de Vigilancia del municipio de Tinquipaya y seguro candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS) para diputado de la circunscripción 38.

Las referencias de su muerte eran estremecedoras: primero fue apuñalado, después se le golpeó en el rostro con el mango de una picota y, finalmente, su cabeza fue aplastada con un bloque de sal.

Mientras la gente de Tinquipaya, el municipio con menor índice de desarrollo humano en el país, no salía de su estupefacción, un matrimonio de campesinos, Noel Secko e Hilaria Alberto, se presentaba ante la Policía confesando su culpabilidad en ese homicidio.

Ya en el juicio oral que se les siguió a ambos se confirmó que, en efecto, Mitha era el líder natural de los campesinos de Tinquipaya pero, al mismo tiempo, se supo que había sometido a varias comunidades a un régimen de terror que, lejos de deteriorar su ascendencia sobre sus paisanos, la había consolidado.

Robusto y de gran tamaño, Elías Mitha era un campesino que caminaba con un revólver al cinto y en algunas ocasiones portaba un rifle. En el juicio se dijo que había matado a una mujer pero nunca fue castigado por ello. La justicia actuó contra él sólo cuando asesinó a su primo pero logró escapar de la cárcel de Tinquipaya y la jueza que lo condenó, Nelma Tito, tuvo que dejar el lugar porque fue amenazada de muerte.

Sintiéndose lejos del alcance de la justicia y respaldado por sus "bases" del MAS -en el proceso se supo que los campesinos de su comunidad lo acompañaban a todo lugar, en una especie de séquito-, Mitha volvió a cometer abusos y violaba impunemente a las mujeres del área dispersa. El 11 de octubre de 2001 llegó hasta la choza de Alberto Secko y, aprovechando su ausencia, forzó sexualmente a su esposa pero fue sorprendido por el marido quien inicialmente lo apuñaló por la espalda y luego, para evitar que el atacante reaccione, lo golpeó con el mango de una picota. Enajenada, la mujer lo remató con un bloque de sal.

Debido a las circunstancias que rodearon el hecho, la justicia sentenció a ambos esposos a la pena de dos años de cárcel y, tras obtener el perdón judicial, se fueron de Potosí con rumbo desconocido.

A raíz de esta historia, los potosinos que vivimos en la capital de Departamento supimos que el MAS había logrado capturar por la fuerza a una enorme masa votante en el área rural. Tinquipaya fue uno de sus feudos y, tras perderlo en las últimas elecciones municipales, movilizó a los campesinos para recuperarlo por la fuerza.

No tengo nada en contra del MAS pero sí tengo razones para sospechar que uno de los elementos que configuraron su rotundo triunfo en las elecciones de diciembre fue el control que ejerce sobre varias comunidades campesinas.

El MAS se basa en liderazgos, quizás no tan extremos como el que ejerció Elías Mitha pero sí con una innegable dosis de verticalismo. Tengo informes en el sentido de que el manejo democrático de este partido está teatralizado; es decir, se apoya en las resoluciones de asambleas cuyas resoluciones están acordadas de antemano.

Recordé todos estos detalles al saber que el presidente Evo Morales fue reelegido dirigente de los cocaleros del Chapare.

No me preocupa tanto el hecho de que los bolivianos que no somos cocaleros nos sentiremos en inferioridad de condiciones respecto a estos -ya que su líder es el mismísimo Jefe de Estado- sino los síntomas de autoritarismo que percibo en el nuevo gobierno y que, a mi pesar, me traen a la memoria el caso del feroz Elías Mitha y su deplorable muerte.

¿ No encontraste lo que buscabas ? Entonces utiliza nuestro buscador...
Google
 
Web www.lostiempos.com
www.grupolider.com www.platosybuengusto.com
Galería de Fotos Miss Bolivia 2008
Elección Miss Universo 2008
 
Web Master
Staff, Hemeroteca, Suplementos Especiales