Washington | Ap.- La clase política en Ecuador debe "realinear su discurso para volver a generar confianza" porque la población la asocia con mal gobierno, abusos y corrupción, declaró ayer un miembro de la comunidad saraguro del área sur de ese país.
"En Ecuador, ser político es sinónimo de ser ladrón", dijo Francisco Paqui, nombrado hace dos meses gobernador de la provincia de Zamora Chinchipe por el presidente Alfredo Palacio. "Esa visión está afectando al movimiento indígena ecuatoriano que ha participado en recientes procesos políticos", agregó.
Declaró que ese era el mensaje que había traído a las instituciones financieras y políticas de Washington a fin de que se "reoriente el accionar de los gobiernos amigos, de las organizaciones internacionales que cooperan con Ecuador y otros países del sur para que los apoyos (financieros) lleguen a donde deben llegar".
Paqui, quien dijo que era el primer gobernador indígena en 53 años de vida de esa provincia, habló en un coloquio en el Diálogo Interamericano sobre el punto de vista de los indígenas en el proceso político ecuatoriano. Se vistió para la ocasión con atuendo saraguro negro: sombrero de falda corta, poncho y pantalón a la rodilla.
"Represento a uno de los 12 nacionalidades indígenas con cultura, idioma y territorio en Ecuador", dijo a la treintena de asistentes.
Pero, indicó que el orgullo que históricamente han tenido los pueblos indígenas de su pasado se estaba socavando a raíz de la incursión indígena en la política desde fines de la década pasada.
"Nos da mucha pena, mucha vergüenza (oír que) cuando activamos políticamente y vamos a los pueblos a presentar nuestras propuestas, nos dicen "otro mentiroso más, otro ladrón más", dijo Paqui.