La plaga del jamillo será más difícil de extirpar de lo que se creía. Una visita de inspección a la zona norte, donde abundan los molles, detectó varios de estos árboles afectados por la plaga. Varios vecinos del lugar informaron haber cortado las ramas enfermas, pero la plaga volvió a rebrotar. Esta situación se habría dado incluso en algunos de los árboles tratados por Emavra el domingo pasado en la zona del parque Fidel Anze, según vecinos de la zona.
"La única solución para derrocar al jamillo es cortando la rama afectada del molle. Mi hijo y mi marido desde siempre han sacado esta especie rara, pero igual, nuevamente apareció en el lugar afectado que se forma como una casa del hornero", señaló la Catalina Veizaga, vecina del sector de Cala Cala.
Ella y otros vecinos explican que el jamillo en el molle viene de antaño y que personas mayores han tratado de controlar la plaga mutilando la rama afectada.
En el recorrido de Los Tiempos se contabilizaron algo así como 50 molles en domicilios particulares, aceras y plazas, de los cuales la mitad estaba afectada por el jamillo.
Un parásito
El jamillo es una especie parásita, causante de absorber las sustancias como la savia que alimenta al árbol, secándolo en un proceso a largo plazo, empezando por la parte afectada hasta terminar con las reservas de todo el árbol, según explica el ingeniero agrónomo Luis Iriarte.
Catalina Cardozo, del sector de Cala Cala, dijo que gran parte de los molles tiene jamillo, que los niños desde siempre, utilizando un palito, lo convierten en una especie de chicle, igual a los que se venden en las tiendas.
"Mis hijos desde muy pequeños sacaban las bolitas. Otras personas lo utilizan como medicina, pero de esto yo no conozco nada, sino del molle. Como planta utilizan para baños para los pies y para que no nos agarre aire", explicó.
Campaña de Emavra
La Empresa Municipal de Áreas Verdes y Recreación Alternativa (Emavra) comenzó desde el pasado domingo con una campaña de control sanitario con la finalidad de controlar esta plaga maligna que dejó varios molles sin vida.
La campaña se inició en el parque Fidel Anze, con 600 ejemplares contabilizados de la especie. Según el gerente general de Emavra, Ramiro Fuentes Valencia, el 10 por ciento tendrá que ser talado y reemplazado por nuevos molles.
Agregó que aún es temprano para evaluar si hay rebrote o no en las plantas ya tratadas, pero, de cualquier manera, tendrán que seguir trabajando hasta erradicar por completo el tan despreciado jamillo.
La tarea proseguirá este domingo también en el parque Fidel Anze con aproximadamente 150 personas de Emavra, del Ejercito y de la Escuela Técnica Forestal.
Fuentes Valencia dijo que la campaña impulsada por Emavra intenta evitar que la plaga siga cobrando víctimas en los molles, extrayendo esta plaga con las técnicas de poda y utilizando algunos instrumentos de punta y filo.