Michel Zelada | Enviado Especial
Mientras en la zona del valle bajo de Cochabamba los campesinos se enfrentaron ayer a la Policía cuando ésta procedió a desbloquear la carretera que une a este departamento con Oruro y La Paz, en la zona del trópico fueron los propios cocaleros quienes dejaron expedita la vía que conduce a Santa Cruz en forma pacífica.
El desbloqueo de estas vías se da como parte del cuarto intermedio que declaró la dirigencia campesina y sindical. Con esta resolución los movimientos sociales suspenden las medidas de presión en todo el país luego de la aprobación, en la Cámara de Diputados, de la nueva Ley de Hidrocarburos.
Cocaleros desbloquean
Aproximadamente 500 camiones ya habían pasado hasta la media tarde de ayer por la localidad de Senda 3 (a seis kilómetros del municipio de Chimoré) en la zona del trópico cochabambino, como parte de una caravana que continuaba por varios kilómetros más a lo largo de la carretera hacia Santa Cruz luego de que, a mediodía, los campesinos de la zona suspendieron el bloqueo y procedieron a limpiar el camino de piedras, escombros y troncos.
Varios conductores, satisfechos por el desbloqueo después de 18 días de permanecer varados, bajaban de sus vehículos y procedían a levantar las piedras junto a cocaleros del Punto de Bloqueo N. 1, en Senda 3.
"Primero en Ivirgarzama y luego en Puente Roto, casi 20 días hemos estado parados, ha sido muy duro para nosotros por el perjuicio ocasionado, ya estábamos al borde de la desesperación porque no teníamos dinero para nuestra alimentación", contaba Orlando Valencia, conductor de un cisterna con destino a Cochabamba.
Los transportistas no ocultaron su satisfacción por la solución del conflicto, "ya nos sentíamos como prisioneros en nuestros propio país, sin poder movernos ni atrás ni adelante", dijo Víctor Medrano, quien transportaba abarrotes hacia la ciudad.
Una vez expedita la carretera Cochabamba - Santa Cruz, a la altura de Chimoré, sólo algunos conductores de camiones se detenían para comprar frutas y refrescos, los más pasaban con el acelerador a fondo apresurados por salir de una vez del lugar donde fueron obligados a permanecer por 18 días.
Antes de mediodía de ayer, por la carretera Cochabamba - Santa Cruz apenas circulaban una que otra bicicleta. Cada punto de bloqueo, que tenía de cuatro a cinco kilómetros, estaba regados de piedras, troncos, chatarra y escombros.
A cada punto le seguía una fila de centenas de camiones. Los transportistas calcularon en 2 mil los vehículos bloqueados.
Cuarto intermedio
Y si para los transportistas el levantamiento del bloqueo fue motivo de alegría, para los cocaleros sólo es una pausa para recuperar fuerzas y retomar las medidas de presión cuando así lo pidan sus dirigentes, esa fue una de las resoluciones que tomaron los aproximadamente 2 mil cocaleros del punto de bloqueo N. 1 (Senda 3), quienes se reunieron ayer en asamblea luego de conocer que su dirigencia había determinado el levantamiento del bloqueo.
"Sólo se trata de un cuarto intermedio en la movilización, vamos a esperar que no haya ningún obstáculo en el Senado para la aprobación de la Ley de Hidrocarburos, caso contrario continuaremos con el bloqueo", dijo Nivardo Rivera, responsable del comité de bloqueo de la Federación de Cocaleros de Chimoré.
Por el momento, los cocaleros que sembraron piedra, troncos y escombros en la carretera, ahora se retiran a sus chacos a retomar sus labores de cultivo.
"¿Con rifles y dinamita?, imposible", dice muy enojado Rivera, a propósito de las denuncias de la Policía en sentido de que los cocaleros estarían armados y dispuestos a enfrentar a las fuerzas del orden. "Es verdad que estamos dispuestos a luchar contra la represión policial, pero con piedras, palos y sed de justicia como únicas armas", aclaró el cocalero.
Sin embargo, es estas tres semanas no hubo posibilidad de enfrentamiento entre cocaleros y Policía. El propio dirigente de la Federación de Chimoré dijo que las patrullas policiales ni se asomaron por los puntos de bloqueo.
Desacierto
En una intervención desacertada e inoportuna, la Policía intentó ayer en la mañana despejar al carretera a Oruro, bloqueada a la altura de la zona de Qhora por los campesinos de Ayopaya y regantes del valle bajo, desde el lunes pasado. Ante la resistencia de los campesinos que a pedradas les hicieron retroceder, los policías utilizaron gases lacrimógenos para replegarse y abandonar el lugar luego de recibir una contraorden sin cumplir su misión.
La acción policial se dio justo en el momento que los dirigentes de los diferentes sectores sociales anunciaban la suspensión de los bloqueos y declaraban una tregua en su pelea por la aprobación de 50 por ciento de regalías petroleras, hasta que el Senado inicie la revisión de la nueva Ley de Hidrocarburos.
Después de recibir las explicaciones de sus máximos dirigentes sobre las últimas decisiones, al promediar las 17:00 horas, los campesinos se retiraron y dejaron la vía expedita.
De las otras carreteras, antigua hacia Santa Cruz y a Sucre, los campesinos también se replegaron, restableciéndose paulatinamente el tránsito vehicular.
Satisfacción en la población
El levantamiento del bloqueo en la carretera Cochabamba - Santa Cruz dejó una satisfacción general en la población, pues los 18 días de bloqueo sólo trajo perjuicios para agricultores, comerciantes y hoteleros.
Don Máximo Miranda Escalera, productor de arroz, caminaba ayer apresurado en la carretera de Chimoré en busca de gente interesada en trabajar en su chaco cosechando arroz, pues se enteró que se había levantado el bloqueo.
"Mi arroz se esta pasando ya, si no cosechamos en el tiempo exacto todo se derrama al suelo y se echa a perder", explicó el agricultor.
Antonia Obe estaba contenta con la normalización del transporte pues por fin podrá comprar gas para hervir el agua con la que prepara jugos de frutas tropicales en Chimoré, negocio con el que mantiene a su familia. "Menos mal que teníamos víveres guardados, con eso hemos sobrevivido, pues todo subió de precio", dijo
Otro sector fuertemente perjudicado fue el hotelero, Rosario García, propietaria de La Poza del Jichi, contó que perdió a decenas de clientes es este tiempo de bloqueo.
"No me queda otra alternativa, que tratar de recuperar lo perdido y rezar para que no haya bloqueo un buen tiempo, dijo García.