La periodista y escritora Amalia Decker Márquez trae a Cochabamba "Tardes de lluvia y chocolate", su segunda obra literaria que será presentada esta noche a las 19:00 en el Centro Simón I. Patiño.
El acto contará con la presencia de los escritores Juan Claudio Lechín, Ramón Rocha Monroy y Elena Ferrufino, quienes hablarán de la última obra de la autora.
La escritora dijo que su visita tiene un matiz especial porque Cochabamba es la tierra que la vio nacer, sus recuerdos están aquí y su ficción nació en esta ciudad, de donde también son sus padres, por lo que todo acá tiene el sabor a su infancia.
Decker radica desde hace varios años en la sede de gobierno, desde donde atiende su labor de corresponsal del periódico La Opinión de Los Ángeles, de Estados Unidos.
La primera obra de Amalia Decker nació como producto de una persecución de fantasmas personales. "Carmela" es una novela de corte autobiográfico, aunque con ingredientes de ficción.
Tanto, sus recuerdos como la ficción parten de una vida personal que se inicia con su incursión en la guerrilla del Che Guevara, en Bolivia. Han transcurrido 30 años de vida del país hasta la recuperación democrática, en la que Decker participó como una joven militante de la guerrilla y más tarde como diputada del país, su última actividad vinculada a la política.
"Tardes de lluvia y chocolate" empezó a escribir casi un año antes de su primera novela y en la mitad de su gestación la autora pensó en un nombre diferente, "Un hombre prohibido descubrió mi ombligo", el que tuvo que ser cambiado al momento de su publicación.
A propósito del título de su última obra, la escritora señala que su personaje, una abuela, aprovechaba muy bien los momentos lluviosos y se encerraba con su marido, supuestamente a hacer cuentas, pero se saldaban las cuentas de amor. Entonces, ella, que debía atender a sus nietas, las distraía con un rico chocolate caliente.
Otros viajes de promoción
Cuando su novela "Carmela" se fue de viaje por largo tiempo a Chile, demorando cerca de seis meses en volver a sus manos, la escritora y periodista entró en una terrible desesperación y volvió a sentir deseos de escribir "Tardes de lluvia y chocolate".
Luego, de la presentación en Cochabamba el libro seguirá viaje a Santa Cruz, El Alto, Sucre, Oruro y después cruzará el océano rumbo al Viejo Mundo, a su regreso intentará visitar las ciudades un poco olvidadas por algunos escritores nacionales, como Potosí que también es parte del territorio boliviano, indicó.