Caracas | Ap.- La decisión de Estados Unidos de prohibir la venta de armas a Venezuela deteriora más aún las relaciones entre los dos países, pero el Gobierno venezolano estima que no afectará los acuerdos hechos con Rusia y España para la adquisición de nuevos armamentos.
El vicepresidente José Vicente Rangel expresó ayer en un comunicado, que si Venezuela lo desea "comprará soberanamente a cualquier otro país" los equipos militares que requiera.
Rangel sostuvo que "Venezuela no está interesada en comprarle equipos militares a los Estados Unidos".
El general Alberto Muller, miembro del estado mayor del presidente Hugo Chávez, declaró que el veto estadounidense "no tiene porque afectar" las operaciones de compra de armamento que tiene pendiente Venezuela con España y Rusia, valoradas en 2.300 millones de dólares.
El Gobierno venezolano acordó hace dos años la adquisición de 100 mil fusiles Kalashnikov y 15 helicópteros a Rusia, que se espera arriben este año al país.
De igual forma, Venezuela suscribió en el 2005 un acuerdo con España para adquirir 10 aviones de transporte y ocho barcos de patrullaje, que comenzarán a llegar en dos años.