Las autoridades de salud prevén disminuir la incidencia de enfermedades pulmonares entre los habitantes de la comunidad indígena yuqui a través de un equipo médico que realice un trabajo permanente en las poblaciones de la zona de Vía Recuaté, donde habita la mayor población de esa etnia.
Ayer, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) informó que un equipo médico compuesto por tres profesionales de la salud se trasladó a la comunidad de los yuquis.
El trabajo de este equipo consiste en atender periódicamente a los yuquis y derivarlos a los centros de salud de acuerdo a la gravedad de sus dolencias.
Sin embargo, el Sedes informó que uno de los obstáculos para que las enfermedades pulmonares que amenazan a los indígenas disminuyan tiene su origen en la actitud de los pacientes que abandonan el tratamiento ya sea contra la tuberculosis o contra la micosis pulmonar.
Las enfermedades pulmonares encontraron un terreno fértil en la mala alimentación de los yuquis. Por lo general, la aparición de las patologías pulmonares está precedida por una anemia o desnutrición. El Sedes considera que el éxito de la atención médica que dará a los yuquis depende de la constancia que los indígenas pongan a su tratamiento.
ANTECEDENTES
Las enfermedades pulmonares aquejan a cerca de 383 indígenas que viven en la comunidad de Vía Recuaté, una zona a la que sólo se accede por el río en un viaje de unas cuatro horas, desde Puerto Villarroel.
Las dolencias afectan tanto a los niños como a los adultos.
Desde 2003 hasta 2005 han fallecido 12 yuquis a causa de padecimientos, como la tuberculosis y la micosis pulmonar.