El Servicio Departamental de Salud (Sedes) inició ayer la segunda fase de la Campaña de Vacunación Contra la Rubéola. En esta nueva etapa, mil brigadas de vacunación tienen la misión de recorrer casa por casa con el objetivo de vacunar a las mujeres y hombres comprendidos entre los 15 y los 39 años, que son potenciales transmisores de la rubéola congénita a los recién nacidos.
El Sedes se propone inmunizar a la población fértil que en la primera etapa de la vacunación no fue vacunada por dificultades culturales, geográficas o por indecisión. Las mil brigadas de vacunación deben tocar puerta por puerta y llevar un control de las personas vacunadas de sus zonas.
En la fase inicial las brigadas apelaron a la vacunación por concentración en la ciudad y lograron aplicar la vacuna a 436.181 personas, que representan el 64 por ciento de la población meta, según el informe del director del Sedes Jaime Montaño del Granado.
El Servicio de Salud comenzó la segunda etapa obsequiando plantines de pino y eucalipto a los estudiantes que se sumaron a la campaña. Se trata de una recompensa por su actitud a favor de erradicar la rubéola congénita, un mal que provoca la pérdida de capacidades como la visión o la audición en los recién nacidos.
Hombres reacios
Los hombres son el grupo más reacio a la vacunación, por lo que las brigadas deben concentrarse en esta población. Las personas pueden cooperar recibiendo a la brigada que visite su vivienda y también a los puntos de vacunación fijos, instalados en los centros de salud y en el de la plaza 14 de Septiembre.
¿QUIÉNES SE VACUNAN?
La rubéola puede afectar a todos, pero por esta campaña se está dando prioridad a las personas comprendidas entre los 15 y los 39 años, por ser la población fértil y que puede pasar la rubéola congénita a los niños.
Según el director del Sedes, hasta ahora ha respondido más el grupo comprendido entre los 15 y 25 años.
Existen pocas restricciones a la vacuna.
Se recomienda que las mujeres embarazadas aún no se vacunen para evitar susceptibilidades ante un posible mal proceso de gestación.
Según el director del Sedes, estas mujeres pueden vacunarse una vez que nazca el niño y que se sobrarán vacunas para esta población.
También se notó que son más las mujeres que los hombres los que se vacunan, lo cual, para Montaño es positivo, dado que es la mujer la que puede transmitir la rubéola congénita al feto.