Red Informativa | Grupo Líder.- El secuestro, tortura, violación y asesinato de la niña Estéfani Mallcu sacudió y conmocionó a los bolivianos. El salvajismo con la que fue muerta y la incapacidad de las autoridades, los padres y la escuela para prevenir este dramático hecho reveló el desamparo y abandono en el que se encuentran los niños en el país.
El abuso y asesinato de niños se ha extendido de forma alarmante a medida que se agrava la crisis social por la que atraviesa el país. La situación es mucho más crítica en las ciudades de La Paz, El Alto, Santa Cruz, Cochabamba, donde los ataques contra menores de edad se incrementaron considerablemente.
A esto se suma que, además de los abusos, la mayor parte de los procesos judiciales iniciados contra abusadores quedó en la más absoluta impunidad.
Casos como los asesinatos de Patricia Flores, Álvaro Tavera, Sabino Quispe, Kelly Herbas, Claudia Berdecio y otros más en La Paz y el interior del país, sólo son algunos hechos que salieron a luz pública.
Los abusos contra menores de edad van desde el maltrato familiar -físico y psicológico-, el trabajo forzado, el abandono, el comercio sexual de menores, el tráfico de niños, la discriminación, la violación, la tortura, hasta el asesinato.
En Bolivia, uno de cada siete niños sufre algún tipo de abuso por un adulto, y una de cada cuatro niñas es abusada antes de los 15 años. Ésta es la conclusión de un estremecedor informe elaborado por la Organización No Gubernamental Defensa del Niño Internacional (DNI), el mismo que fue corroborado por el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín.
María del Carmen Gemio encabeza la oficina de DNI en El Alto. Está alarmada porque los abusos contra menores de edad la ciudad alteña se incrementaron en un 100 por ciento en el primer semestre de 2005.
Las estadísticas de DNI señalan que en los primeros seis meses del año 28 niños y niñas presentaron denuncias por maltratos físicos y violaciones. Por razones de seguridad y protección de identidad, DNI no proporcionó los nombres de las familias afectadas en estos casos.
Las cifras
En Bolivia, uno de cada siete niños y una de cada cuatro niñas son víctimas de algún tipo de abuso físico o psicológico por parte de un adulto antes de los 15 años.
El brutal asesinato de Estéfani Mallcu conmociona a los bolivianos y cuestiona el estado de indefensión de los menores en el país.
El maltrato familiar, el abuso sexual y la explotación laboral forman parte de la línea de abusos que, en muchos casos, termina en la muerte de los niños y niñas.
El abandono de parte del Estado, la familia y el sistema educativo aparece como el problema de fondo de esta pesadilla sinfín.