A este paso, las opciones que se ofrecerá al electorado serán numerosas y variopintas.
Seis alcaldes de otros tantos municipios han lanzado a su colega de Potosí a la arena política nacional proclamándolo como candidato presidencial para las elecciones generales de diciembre y concertando así lo que denominan Frente Amplio.
Los principales impulsores del proyecto son los burgomaestres de La Paz y Cochabamba, avezados políticos que se cuidaron de no resignar a sus funciones y que, por lo que se ve, juegan a dos manos en vista de la posibilidad de una alianza entre su engendro y el Movimiento al Socialismo que lidera el dirigente cocalero Evo Morales, quien sin embargo estaría buscando una figura cruceña como acompañante de fórmula.
Mientras se defina este punto, todo indica que René Joaquino, erigido por sus pares cual caballo de Troya, estaría siendo impulsado a correr por la Presidencia o la Vicepresidencia en la perspectiva de alcanzar expectable ubicación en los comicios, escenario cuyo trasfondo parece no ser otro que lograr una cabeza de playa en el poder y, por ende, un resquicio para el futuro político de sus patrocinadores y el suyo propio.
Sea cual fuere el corolario, la gran perdedora será la Villa Imperial de Potosí, que gracias a la gestión de Joaquino, el burgomaestre reelecto con mayor votación en las municipales de 2004, ha experimentado un salto hacia el progreso urbanístico y bienestar de sus habitantes digno de imitación por el resto de nuestras alcaldías.
El frente de los seis jefes de las comunas capitalinas es de corte izquierdista, por lo que rechaza cualquier acercamiento con grupos a los que califica de neoliberales, abriéndose en cambio a los movimientos sociales que todavía no han dado señales de una acción individual y, menos aun, de compactarse entre sí, excepción hecha de los socialistas que están en vías de proclamar a su indiscutido jefe, el cual a su vez busca al candidato a la segunda magistratura, habiéndose sugerido ya el nombre del ex diputado cruceño Jerjes Justiniano.
En el otro costado, Jorge Quiroga y Samuel Doria Medina siguen cada uno por su sendero enarbolando estandartes de centro o centro-izquierda y perfilándose independientemente como contendientes; el primero decidido al parecer a abandonar la lid si no tiene garantizado el triunfo mediante acuerdo previo de fuerzas, y el segundo a no respetar la primera mayoría que arroje el escrutinio.
Más todavía, una encuesta preliminar habría inclinado a Manfred Reyes Villa a desechar su postulación a la Prefectura de Cochabamba para disputar nuevamente la Presidencia de la República con los tres anteriores.
A este paso, las opciones que se ofrecerá al electorado serán pues numerosas y variopintas, habida cuenta de los preparativos de los señores Solares, De la Cruz, Quispe, Loayza, Mamani, Olivera, Veliz y quién sabe cuántos otros para participar de la competencia.