La Paz | Agencias
Los resultados de las auditorías encargadas por el Gobierno indican que algunas empresas petroleras como Repsol, Total y Petrobras incurrieron en evasión tributaria e incumplieron inversiones en perforaciones por parcela, de acuerdo al informe preliminar difundido ayer por el Ministerio de Hidrocarburos y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Estas faltas fueron justificadas, por el mismo Poder Ejecutivo, por la vigencia de un decreto promulgado por el ex presidente Jorge Quiroga, después derogado por Carlos Mesa, que permitió a las compañías no cumplir con esas actividades.
De acuerdo a los datos de la investigación, Repsol YPF dejó de perforar 32 pozos de exploración, por un equivalente a 960 millones de dólares, y Petrobras y TotalFinaElf otros 23.
La información fue emitida por el viceministro de Exploración y Producción, Guillermo Aruquipa, y el director de la Unidad de Fiscalización de YPFB, Eduardo Alarcón, en una conferencia de prensa en La Paz.
La respuesta de las petroleras no se dejó esperar. El vocero de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos (CBH), Yussef Akly, dijo que las compañías que operan en el país cumplieron las normas en vigencia, prueba de ello, añadió, es que el Estado a ninguna le rescindió contrato, además, que sus actividades fueron certificadas por YPFB.
Las empresas "cumplieron de acuerdo con la normativa y los contratos", indicó.
Decreto
Aruquipa y Alarcón señalaron que la inversión no realizada por las trasnacionales se justificó en un decreto del ex presidente Jorge Quiroga, que autorizó la devolución de partes de las áreas concedidas para exploración, de manera irregular, agregaron, causando daño económico al Estado.
Alarcón explicó que Quiroga dictó la norma que vulneró la Ley de Hidrocarburos y que fue aprovechada por las petroleras como subterfugio para no cumplir con sus compromisos de inversiones en exploración.
El total de inversión no concretada suma 1.300 millones de dólares, según las auditorías.
"El máximo de los casos hasta ahora revisados fue realizado por Repsol, que devolvió pedacitos de la concesión donde está el yacimiento Margarita y, así, dejó de hacer 32 pozos", precisó Alarcón.
Margarita, operado por Andina, filial de Repsol, y por Petrobras, es uno de los más grandes reservorios de gas natural del sudeste de Bolivia, con 10,5 billones de pies cúbicos.
Aruquipa declaró que el caso de Repsol "es un poco escandaloso" por el monto de la inversión que dejó de realizar, por lo que el departamento legal del Ministerio de Hidrocarburos está evaluando el alcance jurídico del asunto.
La devolución de partes del área de concesión "perjudicó al país" tanto en la inversión misma como en el pago de patentes y otros tributos, añadió el funcionario.
De la misma manera, la auditoría estatal señala que las multinacionales sobrevaloraron sus compromisos de exploración, en las áreas de magnetometría y gravimetría.
Las compañías informaron que esas tareas costaron 394 millones de dólares, cuando en realidad sólo hicieron una inversión de 21,7 millones, dijo Alarcón, citando el informe.
En este caso, Repsol YPF notificó un gasto de 70 millones de dólares.
Aruquipa indicó que será decisión del Gobierno la aplicación de los resultados de la auditoría a las negociaciones de los nuevos contratos, que deben concretarse antes del 28 de este mes.
Exploración de $us 21 millones
Los resultados de las auditorías señalan también que la exploración petrolera costó tan sólo 21 millones de dólares y no 394 millones, que fueron contabilizados y certificados por YPFB.
Arequipa y Alarcón explicaron que en lugar del 100 por ciento comprometido en inversiones exploratorias, las petroleras únicamente emplearon el 5,32 por ciento del capital que comprometieron.
Según la evaluación realizada por las auditoras a las once petroleras que operan los 56 campos tomados en cuenta para la investigación, invirtieron tan sólo 21 millones de dólares, tomando en cuenta el "precio real" y "las facturas".
En cuanto a explotación, de acuerdo con los cálculos de los fiscales y auditores, en total las petroleras dejaron de invertir unos 1.300 millones de dólares en perforación de pozos en el sur del país, tomando en cuenta que cada uno de estos tiene un costo de 30 millones de dólares.