Quito | EFE
La entrega inconclusa de resultados de las elecciones del domingo mantiene en zozobra a Ecuador que, en medio de denuncias de fraude, sólo sabe que los candidatos Álvaro Noboa y Rafael Correa pasarán a la segunda vuelta presidencial.
Las críticas arreciaron ayer desde distintos sectores contra la empresa brasileña E-vote que no cumplió con su oferta de entregar la noche del domingo los resultados de la cuenta rápida de los votos para la fórmula presidencial y los legisladores.
El presidente de la Federación Nacional de Profesionales de la Politécnica, Enrique Mafla, dijo que lo ocurrido con la empresa brasileña era un "fracaso anunciado" pues se había advertido de mejores opciones para facilitar la cuenta rápida de votos.
Un colapso en el sistema informático, al parecer por la incapacidad del servidor principal para recibir la información de provincias, dejó el domingo la cuenta de votos en el 70,59 por ciento en el que Noboa, acumulaba el 26,66 por ciento de los sufragios, Correa el 22,51, el populista Gilmar Gutiérrez con 16,36, el socialdemócrata León Roldós con el 15,50 y la derechista Cynthia Viteri, con 9,91. Otros candidatos ocho candidatos estaban debajo del 2.
Sorpresa
El espectacular ascenso del magnate bananero Noboa y la abrupta caída del izquierdista Correa fue la gran sorpresa de las elecciones presidenciales, y analistas anticipan una aguda confrontación política y una campaña violenta.
El primer lugar de Noboa tomo por sorpresa a los ecuatorianos, pues se daba por descontado que Correa ganaría por amplio margen, y que en segundo lugar sería disputado por Noboa y Roldós.
Entre las explicaciones de este fenómeno están la polarización de las fuerzas políticas, entre izquierda y derecha, así como errores estratégicos de Correa y el discurso populista y práctico de Noboa.
El consultor político Jaime Durán explicó que "mucha gente que votaba por Correa, quería una sociedad distinta, pero no una sociedad de izquierda, cuando Correa habló de Evo Morales, de (Hugo) Chávez, cuando habló de la revolución bolivariana creo que asustó a sus electores".
Correa y Noboa se aprestan a disputar el 26 de noviembre la presidencia de este país, para un período de cuatro años.
Denuncian fraude electoral
Correa denunció ayer que existió un fraude electoral de las "mafias" políticas que lo perjudicó.
"La ciudadanía ha vencido, (el binomio) Rafael Correa y Lenin Moreno ganaron el día de ayer (por el domingo), nos están haciendo fraude", afirmó en canal 8 de televisión.
Responsabilizó de la maniobra a "la dictadura de una mafia que nos tiene atrapados", en referencia al partido político de Noboa y al partido derechista Social Cristiano cuyo líder es el ex presidente León Febres Cordero, con quien Correa mantuvo durante la campaña un cruce de acusaciones.
El candidato de 43 años, que se ha declarado amigo del presidente venezolano Hugo Chávez, sostuvo que sus delegados de mesa tenían contados hasta el domingo 2.791.000 votos, lo cual lo ubicaba primero "con el 24,8 por ciento, segundo Noboa con 24,3".
Cuestionó el trabajo realizado por la empresa brasileña E-Vote contratada para procesar los resultados electorales.
En un diálogo con periodistas en Guayaquil, la segunda ciudad del país, Correa realizó un llamado a la comunidad internacional para "que estén vigilantes... (y) tengamos observadores serios que impiden este atraco" durante la segunda vuelta electoral.
Correa había acusado al jefe de la misión de la Organización de Estados Americanos, el ex canciller argentino Rafael Bielsa, de no prestar las garantías para la transparencia del proceso.