Los estudiantes se han convertido en las víctimas más frecuentes de los adictos a la clefa (comunmente conocidos como "polillas") que merodean las unidades educativas tanto en los horarios de entrada como de salida para arrebatarles sus mochilas, celulares, instrumentos o el dinero que llevan de recreo, según un informe del Sedeges, que se basa en las quejas escritas enviadas por algunas escuelas a esa repartición y a la Policía.
Una muestra de la inseguridad escolar que viven los estudiantes se da en las unidades ubicadas entre los puentes de Cala Cala y La Recoleta, donde los adolescentes que salen o van a clases deben lidiar con grupos de niños y adolescentes que los amenazan con cuchillos, vidrios o perros para que les entreguen lo que lleven de valor.
Uno de los últimos episodios de violencia contra los escolares ocurrió el 9 de octubre, cuando un estudiante del Instituto Eduardo Laredo fue interceptado por un antisocial cerca del Parque Vial, quien lo amedrentó con un arma blanca para quitarle su material. Aunque el hecho fue reportado a la Policía a través de un memorial, la situación tiende a mantenerse, según la carta que recibió el Sedeges.
El escrito también hace notar la falta de políticas públicas para enfrentar la situación en la que viven decenas de niños y adolescentes de la calle, así como el estado de alerta permanente en toda la comunidad.
Los vecinos y pequeños comerciantes asentados en la zona comentaron que notaron cambios en los niños y adolescentes adictos a la clefa que antes tenían un comportamiento pacífico, pero ahora se muestran agresivos si la gente no cede a sus exigencias económicas.
El Sedeges informó que si bien el plan para trasladar a los niños y adolescentes que viven en La Coronilla reabrió el dilema de velar por el interés particular o el interés colectivo, se buscará proteger el interés de la comunidad debido a que la situación en que viven los niños y adolescentes de la calle es insostenible.
LA CORONILA
Ante el proyecto de reubicar a la población que está en La Coronilla, un representante de la organización no gubernamental Estrellas de la Calle expresó su desacuerdo con el plan debido a que no existen las condiciones de infraestructura para acoger a esta población.
Entre las observaciones al intento de desalojo de la Coronilla, está la poca apertura que demuestra el Sedeges para escuchar a esta población. Por ello, Estrellas de la Noche teme que se repitan errores de anteriores gestiones, como el llevar a los niños a hogares comunes, donde sufren discriminación por los demás niños, donde son maltratados por el personal y no reciben atención clínica para la desintoxicación.
Tampoco, existen alternativas laborales para los jóvenes que quieren cambiar su estilo de vida, pues las organizaciones se conforman con capacitarlos, pero no los ayudan a conseguir un empleo.