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COOPERACIÓN | En una visita relámpago a Ankara, el vicepresidente iraquí, Tariq Al Hashimi, trató de calmar los ánimos de los turcos y evitar un ataque militar |
Turquía anuncia invasión a los kurdos y culpa a EEUU e Irak |
|  | | El vicepresidente iraquí Tariq Al Hashimi, en una reunión con miembros del Gobierno turco. | Ap | |
Ankara | Agencias
El primer ministro turco, el islamista Recep Tayyip Erdogan, dijo ante los diputados del gobernante Partido de Desarrollo y Justicia (AKP) que "la paciencia del pueblo turco se ha agotado", en alusión a los ataques rebeldes del ejército kurdistán, que ha matado a 16 soldados en 7 días y culpó a los Gobiernos de Estados Unidos e Irak de hacer poco o nada para controlar al grupo insurgente.
"La buena voluntad de Turquía no ha dado resultados hasta ahora", dijo Erdogan, que acusó a los gobiernos de Washington y Bagdad de no haber hecho lo suficiente para frenar los ataques contra el Ejército turco por parte del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), cuyo comando central se encuentra en el norte de Irak.
El gabinete turco envió la pasada semana al Parlamento una moción para autorizar una intervención militar en el norte del país vecino, medida que será aprobada casi con seguridad hoy en la mañana, ya que el AKP cuenta con una gran mayoría en la Cámara y con el apoyo de los principales partidos de la oposición.
El permiso de enviar tropas al país vecino para combatir a los guerrilleros del PKK tiene una validez de un año y podrá ser puesto en práctica cuando el Ejército lo considere necesario.
Erdogan destacó hoy que la autorización, que será debatida y votada mañana en la Cámara, no significa que Turquía vaya a invadir Irak inmediatamente. "Lo que es necesario se hará cuando sea necesario, cuando llegue el momento y se den las condiciones. La organización terrorista (del PKK) es el único objetivo", agregó el primer ministro.
El gobierno de Erdogan se encuentra bajo presión de hacer algo contra esta creciente ofensiva del PKK, también ante el reciente voto de una comisión del Congreso de Estados Unidos, que califica como "genocidio" las matanzas de armenios en el Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial.
Ankara ha protestado contra ese voto llamando a consultas a su embajador en Washington.
Tras reunirse ayer con el Gobierno turco en Ankara, el vicepresidente iraquí, Tariq Al Hashimi, expresó su esperanza de convencer a las autoridades turcas para que traten el problema del PKK en conjunto y mediante el diálogo.
"El objetivo principal es darle una posibilidad a la diplomacia en esta situación tan crítica", manifestó el mandatario ante la prensa.
Al Hashmi reiteró que Bagdad considera al PKK una organización terrorista y dijo que "los gobiernos iraquí y turcos pueden resolver su problema con un acuerdo conjunto" y agregó que una posible solución será en beneficios de ambos países.
Mientras, en Bagdad, el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, reunió ayer de urgencia a su gabinete de crisis para abordar la tensa situación en la frontera con Turquía.
OTRO SOLDADO
Otro soldado turco murió ayer al pisar una mina antipersonal, colocada supuestamente por el PKK en la provincia de Bingol, también en el sureste del país, cerca de la frontera con Irak.
Con este incidente las bajas en el ejército turco ascienden a 17 militares, que ha subido la tensión en los países vecinos por el temor a que la violencia se descontrole.
Poco antes, quince soldados turcos murieron en una emboscada del PKK en el sureste de Turquía, en lo que se considera el más grave ataque rebelde kurdo contra el Ejército turco en doce años.
En un comunicado difundido por su oficina, el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, apeló al Comité conjunto Turquía-Irak-EEUU a seguir sus esfuerzos para conseguir un acuerdo sobre la frontera entre los dos países vecinos.
"El Gobierno iraquí está interesado en desactivar la crisis con Turquía. Asimismo, desea la estabilidad y la seguridad de los estados vecinos", señaló Maliki
Turquía aumentó ayer su presión sobre Irak para que actúe contra de los rebeldes del PKK kurdo, mientras el vicepresidente iraquí, Tariq Al Hashimi, trataba de calmar los ánimos y evitar un ataque militar en una visita relámpago a Ankara.
Francia pide respetar soberanía
París | efe
En víspera de la visita del presidente iraquí, Yalal Talabani, a París, Francia se mostró ayer preocupada por la "peligrosa" tensión entre Turquía e Irak y reiteró su apego a "la soberanía e integridad territorial" de este último país.
Talabani se reunirá mañana con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en el Elíseo, antes de entrevistarse con el titular de Exteriores, Bernard Kouchner, quien el pasado agosto viajó a Irak, en la primera visita de un ministro galo a ese país desde el inicio de la intervención de Estados Unidos, en 2003.
Turquía ha amenazado con incursiones militares en el Kurdistán iraquí para eliminar las bases del Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK), al que acusa de utilizar Irak como trampolín para lanzar sus ataques sobre territorio turco.
El Parlamento turco tiene en sus manos una moción del Gobierno, que sin duda aprobará, para autorizar una intervención militar en el norte del país vecino y que el Ejército podrá poner en práctica cuando lo considere necesario.
Ante la amenaza, el gabinete de crisis convocado hoy por el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, ha decidido mandar una delegación a Ankara para negociar con las autoridades turcas.
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