Texto: Katiuska Vásquez
Fotos: Carlos López
kvasquez@lostiempos-bolivia.com
Tarata y la calle Lanza de la ciudad son otros dos lugares donde perdura la tradición de hacer confites.
Las bateas expuestas al fuego, llenas de azúcar y regadas de trozos de fruta seca son mecidas sin pausa por las elaboradoras de confite en vísperas del carnaval, con ello perduran las recetas que han pasado de generación en generación.
El dulce artesanal cuenta hoy con más de 30 elaboradoras, que pertenecen a las familias dedicadas a realizar esta golosina desde hace 120 años, según los relatos orales recopilados por la Dirección de Cultura de Quillacollo.
La tradición, que perdura desde hace más de un siglo, hoy aporta un ingrediente imprescindible a la hora de invocar los momentos de dulzura en el rito a la Pachamama (Madre Tierra) durante el Carnaval, comenta el director del Cultura, Marco Caballero.
La fiebre por los confites mantiene ocupadas a las artesanas desde el Jueves de Compadres hasta el Miércoles de Ceniza. Teresa Peredo es una de las elaboradoras del dulce andino en el pasaje de las Misk"i Bolas o Atacama, de Quillacollo.
Ella cuenta que elabora los confites desde que era niña, pues, según recuerda, la producción reunía a toda su familia en el Carnaval y en Todos Santos, cuando debían realizar los dulces para los altares de las almas.
Los artesanos del dulce elaboran sus golosinas para el Carnaval y para el Día de Difuntos, en las dos fechas en las que el caramelo es uno de los protagonistas.
Rito
Una de las razones para que el confite haya sobrevivido al paso del tiempo es que se trata de un complemento de la q"oa del Martes de Ch"alla. El dulce mixturado y el simple, también conocido como el de anís, son los más utilizados en las ofrendas a la Pachamama, según narran los kallawayas del mercado de Quillacollo.
Las mesas blancas que se preparan para agradecer y pedir a la Madre Tierra llevan confites blancos o rojos. Los caramelos, junto con la mixtura, son arrojados a la tierra, los techos y los bienes para llamar a la dulzura, la felicidad y la alegría.
El confite se fusiona con los elementos de la q"oa, que evocan buenos augurios. Por ejemplo, en una mesa o misa blanca, se une el caramelo con tablas que llevan estampados de casas, automóviles, matrimonio, libros, dinero o amuletos de la fortuna, como la herradura.
Confites vigentes y desaparecidos
Las recetas de al menos ocho variedades de confites son un legado de los tatarabuelos de las elaboradoras. El ingenio de las artesanas ha dado lugar a una oferta múltiple que se divide en confites comunes y especiales. La variedad convierte las mesas de las confiteras en un mostrador invadido por colores como el blanco, el rojo y el café.
Los confites de coco, durazno, maní, arveja, almendra y achocolatados son los que han vencido al tiempo. Las bateas de las confiteras están repletas de fruta deshidratada para elaborar los dulces de Carnaval que aún son solicitados por la gente.
La huallpa leche (dulce color de leche) y la misk"i bola (dulce redondo) son dos de las variedades desaparecidas. Las elaboradoras estiman que desde hace unos 40 años ya no hacen estas variedades debido a la complejidad de su composición y a la necesidad de instrumentos típicos, como el batán.
A diferencia de los confites que se elaboran en bateas colocadas al fuego y colgadas con sogas a una viga, las dos variedades casi extintas necesitan un trabajo más artesanal que demanda más tiempo y una labor personal de la artesana.
La economía del confite
Las confiteras, como las llama la gente, elaboran unos 50 quintales de azúcar, como promedio cada una, para cubrir la demanda de dulces andinos durante el Carnaval. El comercio del confite es diverso, al igual que sus variedades. La fácil manipulación permite vender puñados de confite desde un boliviano. La distribución a granel es la forma más común de vender los costales de confite.
El gremio fija el precio del quintal de confite de acuerdo al costo del azúcar. En el último tiempo, el costal se comercializa en 160 bolivianos y la libra de confite a cinco bolivianos.
II FERIA DE CONFITES
Las elaboradoras de confite organizan con la Alcaldía de Quillacollo la II Exposición del Confite, Huallpa Leche y Misk"i Bola.
Las mejores exponentes del confite presentarán su producción en la plaza 6 de Agosto, el 23 de febrero.
Los organizadores se han propuesto rescatar la huallpa leche y misk"i bola, que no se elaboran desde hace 40 años.
Las artesanas del dulce están agrupadas en el Sindicato Mixto de Elaboradoras de Dulce y Confite 2 de Noviembre.
Fuente: Dirección Cultura Quillacollo