El gobierno ha presentado pretendidas pruebas para justificar sus denuncias contra el ex Presidente del Servicio Nacional de Caminos, referidas a cuatro casos de conciliación o avenimiento en otros tantos conflictos, modalidad que permitió salvaguardar los intereses del Tesoro General de la nación, si es que no los acrecentó con ingresos que bien pudo haber dejado de percibir.
Entre ellas figuran diferencias con las administradoras del peaje que se cobra en las carreteras, las mismas que fueron resueltas sin embargo del poder que esas entidades ostentan para ganar dinero a cambio de una prestación que quizá nunca debió transferirse a particulares.
Otra es la relativa a un ex funcionario que pese a irregularidades cometidas en la institución, consiguió no sólo una millonaria indemnización, sino su restitución gracias a su influencia en el Ministerio del ramo y acciones judiciales que llegaron a las instancias máximas del sistema jurisdiccional.
En este contexto, tratar de hallar inconductas en el desempeño del Lic. José María Bakovic o de echar sombras a su gestión a causa de la participación ocasional de un estudio jurídico en uno de esos incidentes, no sólo es impropio sino forzado, peor si se lo quiere llevar al banquillo de los acusados para desviar la atención frente a un evidente despropósito, cuando no una maniobra velada.
Sus atributos personales lo desagravian de por sí ante el conjunto de la sociedad.