El presidente Evo Morales denunció que la Unidad de Coordinación para la Asamblea Constituyente (UCAC) "derrochó" en 13 meses de trabajo la suma de 9 millones de bolivianos, provenientes del erario nacional y de la cooperación internacional.
Esta Unidad de Coordinación, que tenía la misión de promover el debate en diferentes niveles de la sociedad civil y elaborar documentos en vistas a la realización de la Asamblea Constituyente, fue dirigida por Ricardo Paz y Fernando Aramayo durante el gobierno del ex presidente Carlos Mesa.
Los responsables de la UCAC habrían recibido en los 13 meses de gestión un sueldo mensual de 31.004 bolivianos, mientras que otros funcionarios tenían sueldos que oscilaban entre los 16.900 bolivianos. El sueldo de Ricardo Paz no incluía pasajes ni viáticos, reveló el presidente con documentos en la mano.
Morales dijo que su administración, sin gastar un solo dólar, logró aprobar una ley de Convocatoria a la Asamblea Constituyente.
A pesar del elevado presupuestado ejecutado, el trabajo de la UCAC no fue tomado en cuenta como base de discusión de la Ley de Convocatoria, ni como parte del trabajo de coordinación y búsqueda de consensos de los Consejos Pre-Constituyente y Pre-Autonómico.