...claro que la esfera perfecta pertenece al mundo original de los muertos. Donde habita lo absoluto, donde no hay contradicción. Es decir donde no hay vida...
La música confirma la elocuencia de las cosas que carecen de razonamiento.
La razón se respeta. No se festeja...Cultura.La utilización de términos absolutos para otorgar dignidad a nuestro miedo.
La filosofía es una cortesana del tono. Y el tono, infidente de
Nuestras ansiedades íntimas...
La filosofía es una forma pretenciosa de sublimar nuestras carencias. Y nuestras carencias, precisamente, son delatadas por los giros afinados y desafinados del alma cuando habla, convirtiendo a las ideas en secretarias de nuestras sensaciones.
Por lo demás, es común que un disparate contundente tenga mejores posibilidades que una razón tímida. Es la fuerza del tono.
Safranski aborda la misma idea con tono universitario: "Pero el temple no es sólo un tema de la filosofía, sino que, si se toma en sentido estricto, es el presupuesto mismo de la filosofía. Propiamente la filosofía no comienza con el pensar, sino con un temple fundante: asombro, miedo, esperanza.
Emile Zola definió una vez el arte como "realidad vista desde un temperamento". Eso vale también para la filosofía. Son los temperamentos de distinto temple los que filosofan. Nietzsche lo formuló con claridad insuperable cuando recomendaba no dejarse embaucar por la expresión "razón pensante", sino indagar quién o qué filosofa propiamente, "si el amor, la curiosidad, la envidia, la voluntad de poder, la angustia, la vanidad, el orgullo".