Caracas | Ap.- El presidente Hugo Chávez planea comenzar la construcción de la primera fábrica Kalashnikov en el hemisferio occidental, sembrando temores de que podría comenzar a armar a "revolucionarios" con miles de los legendarios fusiles de asalto rusos.
Chávez niega que tenga tales intenciones, asegurando que su gobierno compró 100.000 fusiles de asalto AK-103 de fabricación rusa y una licencia para fabricar los Kalashnikov para defender su país del "más poderoso imperio de la historia", dijo en alusión a Estados Unidos.
Sus opositores son escépticos ante las incesantes acusaciones de Chávez respecto a una inminente invasión de Washington.
Muchos sospechan que el ex teniente coronel planea utilizar la fábrica de Kalashnikov, cuya instalación anunció la semana pasada, para proveer armas a sus aliados, entre ellos Cuba y Bolivia, al tiempo que forja una alianza militar contra Washington.
Los primeros 30.000 Kalashnikovs están Venezuela, mientras el resto llegará antes de finalizar el año.
Chávez ha asegurado que "correrá sangre venezolana" si Estados Unidos invade Cuba o Bolivia, pero el líder nunca ha afirmado que Venezuela proveerá las armas.
Chávez niega vehementemente que la reciente adquisición de equipo militar --estimada en 2,7 miles de millones de dólares-- constituya un incremento del potencial bélico o que él represente una amenaza a la estabilidad regional, como aseguran autoridades de Estados Unidos.