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ENTRE PARÉNTESIS....
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Refundadores... ¿o sepultureros?
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| Por: CAYETANO LLOBET T.
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| Evo y sus amigos no son más que simples liquidadores de Estado. Comisionistas y aprovechadores de la última fase. El proceso de liquidación viene de antes y lleva, por lo menos, ocho años. Hay quienes afirman, preocupados, que después de Evo, "ya no habrá Presidente, sólo Prefectos". ¡Hace ocho años que no hay Presidente! ¿Será una casualidad que en ese lapso, llevamos seis? Y, ¿cuál es el resultado de ocho años y seis "presidentes"? El único producto que hemos visto de todo ese tiempo y de todos esos personajes, ¡es un libro de chistes! (Carlos Mesa, Presidencia Sitiada).
El proceso de desinstitucionalización del Estado que comenzó, formalmente, con la "guerra del agua", nunca se detuvo y, su consecuencia normal, el proceso de desagregación social, nunca se frenó. Cierto, Evo Morales tuvo en sus manos la posibilidad de revertir ambos: montado en su legitimidad electoral, debió haber actuado con rapidez implacable, organizando los dos componentes que animan a una sociedad: la economía y la política. Una visión nacional, una mirada sencilla para saber dónde está la nueva economía, un mínimo de perspicacia para aprovechar una coyuntura favorable, le hubieran dado las condiciones para reconstituir Estado, integrar sociedad e iniciar un camino a la modernidad, sin el lastre del sistema político anterior.
Pero para eso, ¡hay que querer ser moderno! Y Evo y su gente, ¡disfrutan el arcaísmo! Pero más allá de sus gustos y disfrutes, el hecho es que Evo desperdició la oportunidad, dilapidó el premio mayor que había ganado, y en vez de frenar el proceso de desinstitucionalización, de desagregación y de desintegración… ¡lo aceleró! Y hoy se encuentra con que el caballo al que le dio rienda y chicote, se lo está llevando entre las patas.
Porque, lamentablemente, Evo no termina de darse cuenta de que ¡ya no es Presidente! Y que igualito, podría incorporarse al grupo de "los ex", de los jubilados que siguen creyendo que fueron, ¡y que, ridículamente, hasta se pelean por la silla para la foto!
Morales, junto con García Linera, con Quintana, con Rada, con Torrico, siguen creyendo que todo lo que pasa son anécdotas circunstanciales. Que el "referéndum es una encuesta cara", que Camiri es un problemita gerencial de YPFB, que Cordillera es un gringo matón, que la reiterada ausencia a las efemérides departamentales son "desórdenes de protocolo", que Sucre es un nido de aristócratas rebeldes en la Plaza 25 de Mayo, que la prohibición de exportar aceite es un castigo al chico malcriado, que los bloqueos son un invento de la oposición, que la proyección de inflación es una exageración del FMI, que el fracaso de todas sus intervenciones militares y policiales son un invento de los medios de comunicación, que las contradicciones en los vericuetos de Palacio son falsedades del "divertido" Alex Contreras o calumnias de Filemón Escóbar.
¡Y no saben que se están cayendo! Y se están cayendo, no sólo por sus niveles infinitos de incompetencia e ignorancia, sino porque, ¡desde hace años!, no hay un solo factor que hubiera intervenido para evitar el proceso de descomposición: Evo y su gente no saben que su gobierno es tan precario --¡o más!-- como los anteriores. La precariedad es la etiqueta de la desinstitucionalización.
Peor aún: si son sinceros en todas sus declaraciones, son ignorantes, ¡porque no saben lo que está pasando! Pero creo que hay más de uno que sí sabe, pero se muere de miedo de decírselo al Presidente… ¿desearán darle una sorpresa?
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