Mientras el caso de la niña de 10 años, que quedó embarazada como consecuencia de una violación, se hallaba en manos del tercer juez, sin que hasta el momento exista fallo a favor o en contra, fuentes cercanas a la familia informaron ayer que la pequeña ya abortó hace dos días en La Paz.
Tras la intervención que puso fin a la gestación de 76 días de la niña, el Instituto de Formación Integral Femenina (IFFI) expresó su respaldo a la interrupción del embarazo. Su representante, Cecilia Estrada, informó que la decisión se basó en un principio de humanidad, debido a que la vida de la niña estaba en peligro. A ello se sumó que se trataba de un embarazo no deseado, resultado de una agresión y que la salud de la niña estaba afectada.
Añadió que la determinación de los padres estuvo acompañada de la opinión de varios ginecólogos que afirmaban que el embarazo era de alto riesgo y que la salud de la niña ya estaba muy deteriorada. El trabajo del IFFI consistió en apoyar a los padres de la víctima en todo lo que estuvo a su alcance.
IFFI también lamentó la actitud que los administradores de justicia demostraron a la hora de dar una solución a la niña, que acudió a un mecanismo previsto en la ley.
Estrada comentó que la labor de IFFI junto con la Dirección de Género, Generacional y Familia, de la Alcaldía de Cochabamba, además de la Defensoría de la Niñez de Quillacollo, consistió en contribuir en canalizar una solución para la víctima.
La decisión de autorizar la interrupción del embarazo fue dada por los padres de la niña, que veían a su hija con vómitos permanentes y aquejada por las secuelas de los medicamentos que le dieron al principio del embarazo para tratar lo que entonces se creía una infección estomacal causada por parásitos, comentó la directora de la Dirección de Género, María Soledad Álvarez Pinto.
La medida de interrumpir el embarazo llegó luego de que la familia de la víctima peregrinó por el Juzgado Primero de Familia, Niñez y Adolescencia, el Juzgado Cautelar y el Juzgado Penal de Partido I de Quillacollo.
En el primer caso, la jueza Sara Ardaya se excusó después de 15 días de conocer la causa alegando incompetencia porque el caso debía ser resuelto por un juzgado penal de Quillacollo. En cambio, el Juzgado Cautelar de Quillacollo rechazó la demanda porque consideraba que, como la víctima y el agresor eran menores de edad, el pedido debía ser resuelto por un juzgado de niñez.
Hasta ahora, las organizaciones esperan que el tercer juzgado que conoce la demanda se pronuncie en apego a la ley, ya que en Bolivia está aceptado el aborto terapéutico y el aborto impune en los casos de víctimas de la violencia sexual.
LEGISLACIÓN
La ley boliviana establece en el artículo 266 del Código Penal la figura del Aborto Impune en los siguientes casos: "Cuando el aborto hubiere sido consecuencia de un delito de violación, rapto no seguido de matrimonio, estupro o incesto, no se aplicará sanción alguna, siempre que la acción penal hubiere sido iniciada".
Tampoco será sancionado si el aborto hubiere sido practicado con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no podía ser evitado por otros medios.
CRÓNOLOGÍA
MOMENTO 1
12 de julio: el caso sale a la luz
La demanda había ingresado al Juzgado de Niñez a principio del mes.
La Iglesia se pronuncia y defiende la vida
La niña tiene 70 días de embarazo
MOMENTO 2
14 de julio: el Colegio Médico hace junta médica
El Juzgado de Niñez se excusa del caso
El expediente es enviado a Quillacollo
La niña se encuentra con su madre que llegó de España
El adolescente agresor permanece en un centro para infractores
Las organizaciones advierten de la mala salud de la niña
MOMENTO 3
17 de julio: el segundo juzgado se excusa
La víctima tiene 75 días de embarazo
El caso pasa a un tercer juzgado
Las organizaciones denuncian retardación
La familia viaja a La Paz
MOMENTO 4
18 de julio: con 76 días de gestación
Los padres optan por el aborto
La víctima es intervenida en La Paz
El estado de la niña es estable
El tercer juzgado aún no se pronuncia