El "Clan Tankara" está tras las rejas. El fiscal Luis Ferrufino de Sacaba consiguió ayer revertir una determinación del Juzgado Cautelar de La Paz y ordenó la detención de la banda en la cárcel de El Abra. Previamente, en La Paz, el juzgado a cargo de Marlen Siles había autorizado la libertad de parte de la banda.
Sin embargo, los tres principales miembros del Clan fueron a dar a la cárcel después de un rápido operativo ejecutado por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), que se movilizó para aprehender a los antisociales una vez que éstos fueron liberados por la jueza paceña. Los investigadores de Cochabamba los detuvieron ni bien pusieron un pie en la calle, comentó el jefe de la Felcc, Juan Carlos Martínez.
Desde ayer, guardan detención en el Abra: Ariel Tankara Sandagorda, líder de la banda; Óscar Padilla Cáceres e Iván Castro. Los tres fueron enviados a prisión al existir pruebas que los señalan como los probables atracadores de la Universidad de Aquino (Udabol), de donde sustrajeron 102 mil bolivianos el pasado 8 de abril.
El Clan Tankara es considerado una de las agrupaciones más peligrosas del crimen organizado, debido a que desde 1996 comenzó a delinquir con el robo de automóviles, luego con atracos a domicilios y últimamente con secuestros de niños.
Ahora, la banda debe responder a tres procesos penales: por un robo agravado a Udabol, por el asalto a un domicilio y por mantener cautivo a un menor de edad. Los tres detenidos fueron arrestados en El Alto en posesión de armas de fuego similares a las usadas en atracos ocurridos en Cochabamba, informó Martínez.