Santa Cruz | El Deber.- Una solución social con la creación de un nuevo pueblo al borde de la reserva Choré es parte del paquete de medidas que están analizando la Superintendencia Forestal, la Prefectura, la Cámara Forestal de Bolivia y el Gobierno, para los asentamientos humanos que por ahora están ocupando parte de las concesiones forestales.
Según el superintendente forestal, José Martínez, una de las razones para la ocupación de Choré es la pobreza que pobladores de Yapacaní están viviendo, que los expulsa a buscar mejores posibilidades de vida en el bosque.
Martínez dijo que esta propuesta ya está conversada con las entidades que están participando, y será presentada a los colonos de Yapacaní.
Esta nueva población que se proyecta, deberá contar con todos los servicios, equipamiento y fuentes de empleo. Para ello, se plantea una alianza estratégica entre las empresas forestales y los colonos, para que los primeros presten asistencia técnica para la transformación primaria de los recursos maderables.
También se proyecta que exista una compensación económica que servirá para generar proyectos productivos para los habitantes del nuevo pueblo.
A este plan se prevé incorporar a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y los sectores agropecuarios del departamento que reciben de la reserva Choré los beneficios ambientales de la lluvia y de la generación de oxígeno.
Por otra parte, con relación a los problemas presentados en Monteverde, ayer una comisión mixta compuesta por técnicos de la Superintendencia Forestal, la Prefectura, dirigentes de las comunidades originarias y representantes de la empresa Cimal llegaron a esta reserva y están inspeccionando el lugar de conflicto que ha vuelto a separar a los indígenas y a las empresas madereras por los derechos territoriales.
El trabajo que realizará esta comisión es verificar si las denuncias son correctas y que, por lo tanto, las concesionarias están trabajando fuera de su jurisdicción, lo que significaría una violación a los derechos indígenas; o por el contrario, establecer que la firma Cimal, en este caso, se encuentra aprovechando la riqueza forestal en su área concesionada legalmente.
Martínez, se pronunció a favor de la búsqueda de acuerdos entre los empresarios y los indígenas para que entren en un proceso de colaboración mutua.