Londres | Ap.- La policía paquistaní dijo ayer que había detenido a un sospechoso "importante" en relación con los ataques de Londres, al tiempo que los líderes musulmanes británicos exigían una investigación judicial a fin de establecer qué motivó a los cuatro atacantes suicidas "criados en el país".
El gobierno dijo que las 56 personas que habían fallecido en las explosiones de tres trenes subterráneos y un autobús habían sido identificadas, pero el secretario del Interior, Charles Clarke, advirtió que la cifra de víctimas podría aumentar.
Unas 700 personas resultaron heridas y 27 continuaban hospitalizadas, varias en estado grave. La policía tampoco descartó la posibilidad de hallar más cadáveres entre los restos retorcidos de un tren subterráneo que continúa en la profundidad de un túnel cerca de la estación King"s Cross.
Previamente, la policía retiró un vagón destrozado de una estación del tren subterráneo, señal de que el trabajo forense en una de las líneas de la red llegaba a su fin.
Los investigadores paquistaníes se valían de números telefónicos provistos por sus colegas británicos a fin de determinar quién podría haber estado en contacto con los presuntos atacantes suicidas.
Mientras los detectives británicos continuaban la búsqueda de los autores intelectuales, el diario The Times informó que las autoridades no sabían a ciencia cierta si uno de los presuntos organizadores salió del país poco antes de las explosiones en tres trenes subterráneos y un autobús de dos pisos.
Resta hallar respuestas a una serie de interrogantes cruciales, dijo el jefe de policía Ian Blair: "¿Quién es el químico? ¿Quiénes son las personas que los entrenaron? ¿Quiénes facilitaron su viaje a Pakistán?"
"El que hace todas esas cosas todavía está en libertad", dijo Blair en un encuentro de cristianos, judíos y musulmanes.
Fuentes policiales anónimas dijeron a The Times que creen que un hombre estuvo en Londres y en las ciudades donde residían los cuatro presuntos atacantes, pero partió horas antes de las explosiones.
Los líderes musulmanes advirtieron que su comunidad sola no puede desarraigar al extremismo.
"El nivel de desencanto entre los jóvenes musulmanes puede ser percibido con claridad", dijo Inayat Bungalwala, del Consejo Musulmán de Gran Bretaña. "Hay varios factores que contribuyen: bajo rendimiento en la educación, alto nivel de desempleo, discriminación en los centros laborales, marginación social y también las propias políticas del gobierno, especialmente en Irak.