Moscú | Efe.- Las autoridades de Chechenia reforzaron ayer las medidas de seguridad en prevención de nuevos ataques de la guerrilla separatista, tras el atentado con explosivos que se cobró 14 muertos y 34 heridos en la localidad de Znaménskoye, en el noroeste de la república.
"Ningún ataque de bandidos podrá obligar al pueblo chechén a abandonar la senda hacia la paz y estabilidad en la república", dijo ayer el presidente de Chechenia, Alú Aljánov, en los funerales de los diez policías, el agente de seguridad y los tres civiles, dos de ellos adolescentes, que murieron en el atentado.Aljánov, citado por la agencia Interfax, afirmó que para la policía de Chechenia es un "asunto de honor" esclarecer este crimen, detrás del cual, según la fiscalía chechena, podría estar Shamil Basáyev, jefe militar de la guerrilla chechena, al que Moscú ha declarado "terrorista número uno de Rusia".