Brasilia | Ap.- Visiblemente cansado después de ocho horas de comparecencia ante el congreso, el ex tesorero del Partido de los Trabajadores, Delubio Soares, mantenía ayer que nunca hubo por parte de su partido pago de sobornos a legisladores y que es el único responsable, pero por irregularidades en cuentas electorales.
Con más de un mes de investigaciones en el congreso y la policía, el testimonio de Soares se consideraba crucial para aclarar denuncias, que comenzaron el 6 de junio con sólo el supuesto pago de sobornos, pero que desde entonces se han extendido a sobrefacturación de contratos en empresas del estado manejadas por "petistas", cuentas irregulares de campaña e incluso enriquecimiento ilícito de algunos miembros de ese partido.
Bandera ética
Aunque las denuncias no involucran directamente a Lula, sí apuntan al corazón de su partido, que en sus 25 años de historia siempre enarboló la bandera de la ética administrativa.
Sin recibir tregua de los 32 diputados y senadores de la comisión legislativa que investiga las denuncias de los supuestos sobornos mensuales, Soares, de 49 años, y uno de los fundadores del PT en 1980, mantenía que no hubo pago de coimas a congresistas aliados para garantizar su apoyo a proyectos del gobierno. Tampoco ningún diputado ha aceptado haberlos recibido.
"El PT nunca pagó mensualidad. Como ya repetí varias veces lo que hubo fue empréstitos no declarados. Esa es la realidad", dijo Soares ante la comisión a la que concurrió acompañado por un abogado.
"¿Por qué asumí la responsabilidad de decir que hubo fondos no declarados? Porque me sentí en la obligación para no perjudicar a personas que están siendo acusadas indebidamente", dijo.
El ex tesorero mantuvo que candidatos del PT y de partidos aliados le pidieron ayuda para pagar deudas pendientes de sus campañas. Como el partido no tenía recursos, dijo Soares, buscó a un amigo, el empresario Marcos Valerio, cuyas compañías de publicidad solicitaron entre el 2003 y 2004 préstamos en bancos privados por 40 millones de reales (unos 17 millones de dólares).
Valerio entregó los fondos, a través de depósitos bancarios, a las personas que Soares indicaba. El ex tesorero no dio nombres ni cantidades de dinero entregadas. Tampoco explicó por qué no recurrió directamente a los bancos en busca de dinero.
Surge sospecha
El ex tesorero ratificó que esa operación la hizo sin autorización del partido, nadie de la dirección del partido la conocía, que no la incluyó en las cuentas del PT y que fue una negociación "de palabra" entre él y Valerio. Ninguno de los préstamos ha sido pagado, dijo.
Entretanto, el patrimonio de las compañías de Valerio creció a 80 por ciento desde el 2002 hasta ahora, según documentos revelados en la comisión. De allí la sospecha de los legisladores: Valerio aumentó sus ingresos debido a que la contrapartida de los préstamos entregados a Soares era obtener jugosos contratos sobrefacturados de publicidad con empresas estatales, en manos de militantes "petistas".
Congelan cuentas bancarias
El Supremo Tribunal brasileño ordenó ayer congelar las cuentas bancarias de la esposa de un publicista ligado a las corruptelas que sacuden al Partido de los Trabajadores (PT), después de que intentó retirar millones en efectivo de un banco. El presidente del Supremo, Nelson Jobim, bloqueó todas esas cuentas tras ser informado de que Renilda Fernandes de Souza quiso retirar ayer dos millones de reales (unos 840.000 dólares) de una institución bancaria, según informa Efe.
La mujer es esposa de Marcos Valerio Fernandes, publicista que está implicado en los sobornos a parlamentarios y otros asuntos de corrupción de los que ha sido acusado el PT, fundado en 1980 y que llevó al poder al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Figura además como titular de las empresas del publicista, que según ha declarado al Congreso las puso en nombre de su esposa en un momento en que ella temía que pudieran divorciarse.