La ejecución de la orden de desalojo de una familia asentada en una casa en la avenida 6 de Agosto puso al descubierto la cría de perros de pelea clandestina y sacó de su escondite autos robados.
Los responsables de la evacuación se enfrentaron a barreras en su intento, pues las personas que se resistían a salir de la vivienda utilizaron los perros para espantar a los funcionarios judiciales.
Los trabajadores pidieron el auxilio de la Policía, cuyos efectivos lograron apaciguar a los habitantes de la vivienda, quienes antes de que ellos llegaran hicieron desaparecer a los perros de pelea que criaban en improvisados caniles.
Por referencias de vecinos del lugar se estableció que en la vivienda se entrenaban animales para peleas organizadas por un allegado a la familia a quien identificaron como "El Chico Freddy".
La Policía constató que la casa contaba con la infraestructura adecuada para la cría de al menos ocho perros, pero no logró dar con los animales.
A raíz del desalojo, por una deuda que derivó en el remate de la casa, la Policía también dio con dos autos con reporte de robo. Una vagoneta y un automóvil sin placas se hallaban guardados en la vivienda y fueron trasladados a Diprove.