Varias unidades forestales de jacarandá quedaron mutiladas "exageradamente" por una poda mal ejecutada por funcionarios de la Alcaldía de Tiquipaya en la plaza principal 23 de Septiembre y el Cementerio General de ese municipio.
Aproximadamente, unas 60 unidades quedaron afectadas con este daño forestal, según los vecinos del lugar, sin ningún tipo de contemplación y asesoramiento técnico, pese a que el municipio cuenta con una Dirección de Medio Ambiente.
Lo que más objetan los vecinos es el hecho de haber dejado a los jacarandaes con pequeñas ramas poco usuales en el proceso de poda, a la manera en que practica alguna gente en sus árboles aprovechando la época de invierno.
Según el alcalde municipal, Evaristo Peñaloza, se procedió con la poda porque sus ramas se hallaban crecidas y estaban afectando los cables de la empresa de luz y fuerza, de Comteco y de otras organizaciones de atención al público.
"Estos trabajos se realizaron por sugerencias de los técnicos de forestación de la municipalidad en las diferentes plazas, campos deportivos y en el cementerio general, podas que tendrán una duración de cerca de dos años", sostuvo.
Aclaró que las podas obedecen a un proceso de planificación y además respondiendo a los trabajos rutinarios que se ha planificado la Dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad.