Los candidatos a las elecciones presidenciales de diciembre compiten actualmente por quien le gana al otro a enganchar más vagones político-partidarios a su convoy electoral.
En una esquina (neopopulista) de esta ya agitada estación preelectoral están Evo Morales y el MAS. Al centro de la misma (neoizquierda mas arrimada al centro que al extremo clásico) permanecen Joaquino y Juan del Granado, con el denominado "Frente Amplio Nacional y Democrático". En la esquina contrapuesta a la neopopulista, Tuto Quiroga y Samuel Doria Medina compiten tanto entre sí como con los anteriores.
En los alrededores, el MNR, MIR, ADN, UCS y NFR. Forman corrillos en los que se discute queda pero intensamente. Algunos de estos partidos no saben todavía si terciarán en el pleito electoral con sus propios candidatos. Seguro que en muchos de ellos hay gente dispuesta a engancharse al convoy de algunas de las opciones anteriormente señaladas. Claro, pero a su tiempo, tras meticulosos y certeros cálculos...
¿Quién logra enganchar más vagones (entre partidos, agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas) a su convoy electoral? Aquí radica la clave del asunto. El MBL anticipa propósitos de incorporarse al frente municipalista de Joaquino y Juan del Granado. Este último quiere que Evo Morales y el MAS se sumen a este enganche, pero el dirigente cocalero exige que ambos se engarcen más bien al suyo. Por otra parte, Joaquino no está dispuesto a admitir en su convoy vagón alguno en el que el elector perciba tonos y símbolos de derecha o de "radicalismo irracional". Peor todavía si trasmina a binomio coca-cocaína... A del Granado le parece ventajosa una alianza político-electoral con el MAS. A Joaquino no. Esta controversia impide la definición sobre cual de los dos va finalmente como candidato a la Presidencia.
Joaquino señala que será el, pero siempre y cuando perciba para sí el necesario "apoyo ciudadano".
Tuto Quiroga empató con el "FAND" municipalista. También logró uncir uno a su convoy, pero en Potosí. Sobre un todavía perceptible fondo rosado (movimientista), en la parte lateral del carro se lee "Agrupación Ciudadana "Ohkariquna". ¿A este sucederán otros de patronímico igualmente aimara o quechua?
Puede que en el curso de los próximos días Samuel Doria Medina aparezca posando para los fotógrafos de la prensa y los camarógrafos de televisión, al lado del o los vagones que enganche a su convoy. Entretanto, está cual maquinista en la estación, a la espera de que sus operarios le traigan los vagones...
¿Tendremos, entonces, tres convoyes político-electorales piteando a toda marcha hacia las elecciones del 4 de diciembre? ¿Se mantendrán como tales o se reducirán a solo dos? ¿O, por el contrario, aparecerán otros que igualmente quieran emprender el viaje a las elecciones de diciembre? ¿Cuál, el que alcance mayor longitud, que en el caso equivale a fortaleza cuantitativa y ésta a posibilidad cierta de legitimidad plena para gobernar de verdad, sin vacilaciones y zigzagueos signados por la falacia y la demagogia?
Preguntas, las anteriores, que todavía no pueden ser absueltas…