Chamanes, brujos, antiguos exorcistas, celebrados doctores de Caupolicán, indios raros de Bolivia, proveedores de elixires del amor, narradores de confidencias, magos y encantadores... son algunos de los apelativos que a lo largo de su historia y en sus numerosos viajes por el mundo recibieron los médicos kallawayas de Bolivia.
Raza de hombres sabios en el arte del curar, religiosos-médicos y herbolarios itinerantes provenientes de la provincia Bautista Saavedra del departamento de La Paz, los Kallawaya concitan actualmente la atención del país y el mundo. Mucho más desde que en 2003 la cultura Kallawaya fue declarada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (Unesco) como Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.
Sumándose a esta campaña de valoración y difusión de la cultura de estos míticos médicos, la Fundación Simón I. Patiño expone en su Centro de Arte Contemporáneo una muestra de objetos, paneles informativos, fotografías y videos de los Kallawaya.
Los objetos expuestos fueron utilizados entre el siglo XIX y mediados del XX.
Más allá del factor meramente informativo sobre la historia, ciencia y memoria de los médicos indígenas paceños, la muestra es un llamado de alerta sobre los peligros que acechan a los Kallawaya. Por un lado está la creciente globalización de la cultura, que arrasa con las tradiciones, principios, mitos y tradiciones de los pueblos que defienden su identidad; y por otro la renuncia de muchos jóvenes de esos pueblos a recibir la enseñanza de sus padres y abuelos sobre sus conocimientos médicos. Prefieren una formación académica y urbana en otras áreas.
La exposición del Patiño ilustra al espectador con objetos como vestimentas, alforjas, amuletos, muestras de plantas medicinales, recipientes y llamativos paneles en los que se cuenta la historia, las características, los orígenes y otros datos sobre los Kallawaya.
La piezas son recuerdos familiares complementados con otros elementos provenientes de colecciones públicas y privadas. Esta muestra, que difunde una faceta importante de la cultura boliviana, permanecerá abierta hasta el 5 de agosto de 2005 en el Centro Simón I. Patiño.
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