Washington | Ap.- El presidente George W. Bush habló ayer por primera vez ante una agrupación de gente de raza negra luego de rechazar la invitación por cinco años consecutivos, e instó al Senado a renovar la ley aprobada en los años 60 que garantizó el pleno derecho a voto de las minorías.
"El presidente (Lyndon) Johnson calificó el derecho a votar del elemento vital de nuestra democracia. Eso era verdad en ese momento y sigue siendo verdad ahora", expresó Bush en el primer discurso de su presidencia ante la convención anual de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Raza Negra (Naacp, por su nombre en inglés).
Admitiendo las turbias relaciones de su Gobierno con los votantes negros, Bush manifestó que quiere cambiar los lazos del Partido Republicano con los afro-estadounidenses.
"Sé que el racismo aún perdura en Estados Unidos. Es mucho más fácil cambiar una ley que cambiar un corazón humano. Y sé que muchos afro-estadounidenses no confían en mi partido político", manifestó Bush.
Acompañado por la secretaria de Estado Condoleezza Rice y su consejero político Karl Rove, Bush habló mientras el Senado debatía un proyecto de ley para aprobar una extensión de 25 años de las provisiones de la Ley de Derecho de Voto de 1965, que expiraban.
La Cámara de Representantes ha aprobado la iniciativa, y se esperaba que el Senado hiciera lo mismo.