Beirut y Jerusalén | Agencias.- Las fuerzas israelíes sufrieron seis bajas ayer al enfrentar una fuerte resistencia de los guerrilleros de Hizbulá, y se negaron a descartar una invasión a gran escala, mientras el Ejército de Líbano afirmó que enfrentará una eventual invasión de Israel.
Por otra parte, la aviación israelí volvió a castigar al sur de Beirut anoche y se escucharon estruendosas explosiones en la ciudad.
Los israelíes cruzaron al Líbano por segundo día consecutivo en busca de túneles y armas, y el comandante del ejército israelí, teniente general Dan Halutz, declaró que el operativo podría durar más.
"Los combates en el norte ... podrían durar mucho tiempo. Se nos está poniendo a prueba en estos momentos. Nuestra fuerza, nuestra moral, nuestros valores, inspirarán al estado de Israel y a su pueblo, les darán fuerza para soportar la amenaza en el frente", dijo Halutz en una carta a la tropa.
El ministro libanés de defensa Elias Murr dijo que el Ejército de Líbano, que ha permanecido al margen de la violencia en su país, "resistirá, defenderá y demostrará que es un Ejército que merece respeto" en caso de una eventual invasión de las fuerzas israelíes.
Un fuerte enfrentamiento entre las fuerzas israelíes y los guerrilleros de Hizbulá tuvo lugar en el lado libanés de la frontera durante la noche, dijo el Ejército israelí. Agregó que seis israelíes resultaron lesionados o murieron.
Imágenes del canal Televisión Israel mostraron a helicópteros del estado judío disparando varias rondas de misiles a blancos que estaban en tierra, presuntamente en el Líbano.
El mayor general Benny Gantz, titular de las fuerzas terrestres israelíes, dijo que los enfrentamientos continuaban.
"Estamos hablando de un combate complejo. Nuestra tropa lo está haciendo de una manera profesional, leal y decidida. Hay muertes. Hay logros. Así es como son los combates", sostuvo.
Por otra parte, el canal de televisión de Hizbulá, "Al-Manar", informó que tres soldados israelíes murieron, 10 resultaron lesionados y tres tanques fueron destruidos en enfrentamientos en la población libanesa fronteriza de Maroun al-Ras, pero el informe no pudo ser confirmado.
La televisora mostró equipos que dijo fueron tomados a los israelíes que combatían, incluyendo un casco.
Aviones israelíes también bombardearon nuevamente los suburbios del sur de Beirut, un fuerte de Hizbulá y atacaron el sur y el este del Valle de Beká, centro de la guerrilla.
Los ataques sucedieron tras la muerte de unas 70 personas en los hechos de violencia del miércoles, de acuerdo con la televisión libanesa. Fue el día más letal desde que comenzaron los enfrentamientos el 12 de julio.
Al menos 306 personas han muerto en el Líbano desde que la campaña israelí comenzó, de acuerdo con las autoridades. En Israel, por lo menos 29 personas han fallecido, entre ellas 14 soldados.
Sigue éxodo de extranjeros
Barcos, aviones y efectivos militares de distintos países llegaron ayer al territorio libanés para evacuar a sus ciudadanos, continuando el éxodo masivo de extranjeros que huyen de los feroces combates.
Los barcos debieron colocarse en fila frente al puerto de Beirut y tuvieron que esperar antes de atracar en la vecina Larnaca, en Chipre. Larnaca estaba tan llena que algunos barcos fueron desviados hacia el puerto de Limassol, también en Chipre.
Canadá esperaba comenzar con una evacuación de gran magnitud de cerca de 30 mil de los 50 mil libaneses-canadienses que se inscribieron en la embajada de Beirut pidiendo salir del país.
Unos 1.600 canadienses esperaban en el puerto de Beirut, deambulando bajo un sol ardiente. Muchos estuvieron allí antes del amanecer.
El presidente francés Jacques Chirac ofreció ayudar a Canadá con las evacuaciones.
Israel ha impuesto un bloqueo marítimo de unos 5 kilómetros frente a la costa como parte de la ofensiva contra la guerrilla Hizbulá.
RECHAZAN TREGUA
Israel, apoyado por Estados Unidos, anunció en la ONU que seguirá sus operaciones militares hasta acabar con las milicias de Hizbulá, en respuesta al llamamiento del secretario general, Kofi Annan, a un cese inmediato de las hostilidades.
En una reunión en el Consejo de Seguridad, Annan hizo un llamamiento urgente a un alto el fuego para evitar la pérdida de más vidas inocentes, permitir el acceso de la ayuda humanitaria y dar a la diplomacia una oportunidad para buscar una salida a la crisis.
Annan reconoció que existen "serios obstáculos" para alcanzar un alto al fuego duradero si no se logra antes un acuerdo político, por lo que presentó una serie de propuestas para que sirvan de base a la elaboración de una resolución.