San Ignacio | El Deber.- El cardenal Julio Terrazas pidió ayer al país calma, objetividad, tranquilidad. "No nos dejemos paralizar por el miedo, por el terror, no creamos sólo en las palabras, dejemos que se expliquen los conceptos que se han formulado y una vez que tengamos claro lo que se quiere, le diremos a nuestro pueblo que lo nuestro va por acá y en afinidad con nuestra fe y nuestro Dios; no podemos confundirnos con opiniones pasajeras".
La autoridad religiosa expresó ese mensaje a propósito de la polémica sobre el tema de la religión en la educación, que se discute en los ámbitos políticos y dijo que será analizada en la Conferencia Episcopal de Bolivia, a realizarse próximamente, para emitir un informe oficial.
El prelado, que asistió durante dos días a la reunión de obispos de Bolivia y Brasil en San Ignacio de Velasco, reiteró: "No hay quién nos saque del corazón a Cristo. Nosotros creemos en Cristo, no porque lo haya mandado la Constitución Política del Estado. Creemos porque nuestra fe está en este Dios al cual adoramos y al que tenemos que servir con toda la fuerza y nuestras capacidades".
Pidió al pueblo de Bolivia, a todos los creyentes sean católicos o no, que realmente se saquen todas las consecuencias transformadoras del evangelio y se las lleve a la práctica. Además, "no debemos conformarnos con repetir que somos de éste o tal credo, sino que tenemos que trabajar y actuar como verdaderos discípulos de la verdad, de la justicia y del amor, que es lo que más necesita el país en este momento".
Por los migrantes
Las conferencias episcopales de Brasil y Bolivia culminaron ayer el octavo encuentro de obispos de frontera, que estuvo presidido por el cardenal Julio Terrazas en San Ignacio de Velasco.
Monseñor Jesús Juárez, secretario de la Conferencia Episcopal Boliviana, sintetizó las conclusiones de la reunión, que fue exclusivamente pastoral y contó con la asistencia de obispos de Beni, Pando, Ñuflo de Chávez, Velasco, Germán Busch, El Alto de La Paz y de Cáceres y Corumbá, de Brasil.
Indicó que se intercambiaron experiencias sobre los migrantes de ambos países, los indocumentados, el trato que reciben aquellas personas que por cualquier circunstancia están en la cárcel porque cometieron un delito, y se determinó ver mecanismos a fin de que se respete la dignidad de todos ellos.
Asimismo, como parte de la preparación de la Quinta Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, se verá cómo dar a los agentes de la pastoral una formación más sólida, basada en el compendio del catecismo de la Iglesia Católica y teniendo como base la Biblia para que sea fortalecido en su fe. Los asistentes coincidieron en la importancia de este tipo de reuniones.
Iglesia busca ayudar a resolver los problemas
El cardenal Julio Terrazas, consultado sobre cómo ven los obispos vecinos el momento político de Bolivia, dijo que "en nuestros países cada uno tiene su problemática y unos se parecen a otros, pero en el fondo lo que tratamos de mostrar es que la fuerza del evangelio puede ayudar a resolver conflictos de cualquier clase, alejándose de los odios, rencores y buscando crear una paz auténtica, verdadera, con justicia y verdad para todos".
La autoridad religiosa insistió en que ése es el deseo de todos: "No analizamos éste o aquel problema en particular, pero sí intercambiamos nuestras preocupaciones porque somos pastores y queremos estar en comunión entre las iglesias y con la Iglesia universal. Es misión del cardenal estar informando constantemente al Santo Padre sobre todos estos signos de comunión que se viven en el país en este momento".
En forma repetida, en sus diferentes declaraciones y homilías, el Cardenal viene pidiendo por la paz social, dejar de lado el egoísmo, la confrontación, los resentimientos personales y de grupos.