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FAO alerta que Bolivia es uno de los 5 países con mayor crisis |
Evo pide a cocaleros sembrar alimentos |
| Bolivia | Ap
El alza de los precios de los productos alimenticios podría lograr algo que Estados Unidos no consiguió pese a invertir millones de dólares: convencer a los campesinos bolivianos de que reemplacen los sembrados de coca con otros cultivos.
Y el promotor de este cambio no es otro que el propio presidente Evo Morales, líder del poderoso sector cocalero y quien previamente se opuso tajantemente al programa de sustitución de cultivos promovido por Estados Unidos.
La nueva situación alimenticia internacional ha hecho que reconsiderara su posición y le pidiera a los cocaleros que complementen sus cosechas con la siembra de arroz y maíz.
Morales plantea que los cocaleros siembren coca en un "cato" de unos 1.640 metros cuadrados, lo que les genera unos 100 dólares por mes, y reciban préstamos para plantar otros productos.
El sistema del "cato" es considerado por las autoridades estadounidenses como una concesión de validez legal cuestionable a los traficantes de drogas, pero es una parte clave del programa de Morales para combatir la producción de cocaína permitiendo al mismo tiempo el uso tradicional de la coca como estimulante con cualidades curativas.
"No habrá coca cero, pero tampoco libre cultivo de coca", dijo el mandatario a mediados de julio en Sinahota, entre consignas antiestadounidenses ante un millar de campesinos que lo aplaudían con entusiasmo bajo una garúa invernal en el trópico boliviano.
En un descampado colocó la primera piedra y entregó a cocaleros un cheque por el equivalente a 455.000 dólares para construir, "hasta fin de año", una planta de arroz que costará 1,1 millones de dólares, con capacidad para procesar 60 toneladas del grano al día.
En otra localidad vecina entregó otro cheque por un monto cercano para procesar palmito, un cogollo de palmera cotizado en la comida exótica. "Plata no va a faltar", dijo, y prometió incentivos similares para aquellos que cultiven trigo, maíz y soya, en esta región que fuera la mayor zona cocalera del país.
La crisis de alimentos
La crisis alimentaria ha golpeado inesperadamente al gobierno en medio de una dura guerra política con sus adversarios conservadores. El incremento en el precio de los alimentos disparó la inflación al 15,7% en los últimos 12 meses, una de las más altas del continente.
"Una crisis económica sumada a la crisis política podría ser letal para el gobierno", advirtió Miguel Urioste, director de la Fundación Tierra abocada a estudios agrarios. Ya hubo protestas de amas de casa descontentas con el alza en los precios.
En agosto del año pasado el gobierno creó la Emprensa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) con 26 millones de dólares de capital para importar alimentos que escasean. Emapa aumentó sus fondos con donaciones y ahora incentiva la producción.
Hace poco, el mandatario anunció que los cocaleros del Chapare, de los aún es máximo líder, sembrarán 50.000 hectáreas de arroz para el próximo año. El grano triplicó su precio y escasea en los mercados.
"En agosto comenzaremos a "chaquear (quemar) el monte para preparar la tierra, en octubre y noviembre estaremos sembrando", dijo Julian Romero un agricultor de 47 años y padre de ocho hijos.
En un reciente informe, la FAO alertó que Bolivia es uno de los cinco países de Latinoamérica y el Caribe junto Ecuador, Haití, Nicaragua y República Dominicana con mayor déficit de alimentos.
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