Chile | Efe.- La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, rindió ayer cuenta al Parlamento de su gestión, con un discurso en el que se comprometió a impulsar cambios "cruciales" para llevar al país a las puertas del desarrollo.
Durante el discurso ante senadores y diputados, de una hora y 15 minutos, se registraron en los alrededores del Parlamento enfrentamientos entre la Policía y los participantes en una marcha convocada por agrupaciones de izquierda, que dejaron 35 detenidos, según fuentes policiales.
La marcha congregó a unas 2.000 personas que reclamaban contra el sistema educativo y a favor de cuatro presos mapuches que el sábado reanudaron una huelga de hambre para reclamar la anulación de una sentencia que los condenó a 10 años de prisión por haber incendiado un bosque de una empresa papelera.
En su primera rendición de cuentas de sus primeros 70 días de gobierno, que los presidentes chilenos están obligados a hacer por ley cada 21 de mayo, fecha del inicio de la legislatura, Bachelet presentó lo que definió como la "carta de navegación" de su gobierno para su mandato de cuatro años. El objetivo es llegar al año 2010, cuando se cumple el bicentenario de la Independencia, "convertidos en un país moderno", aseguró la Presidenta.
Se trata, dijo, de transformaciones "cruciales" en el campo social y de la innovación, que en parte serán financiadas con los recursos extraordinarios que está recibiendo Chile por las ventas de cobre, su principal producto de exportación.
La primera mujer presidenta de la historia de Chile reiteró que su Gobierno "es de los ciudadanos" y rindió homenaje a las mujeres que a lo largo de la historia contribuyeron a que ella llegara a la presidencia.
Como medida concreta en lo social, anunció la entrega de un bono de invierno de 18.000 pesos (35 dólares) a 1.225.000 familias más pobres, para paliar los efectos de las alzas de los combustibles.
Chile importa más del 90 por ciento del petróleo que consume y los precios internos se rigen por el valor internacional del crudo, lo que ha puesto el precio de las gasolinas en 1,20 dólares por litro.
Como medida adicional, anunció un nuevo mecanismo de estabilización de precios, a fin de que las alzas internacionales del crudo lleguen atenuadas a los consumidores.
Bachelet destacó el alto precio actual del cobre, que supondrá para el Fisco unos 9.000 millones de dólares adicionales este año, pero subrayó que no se gastarán a destajo, sino que en parte se depositarán en dos fondos en el exterior.
Lo que se gaste irá a las áreas de salud, seguridad ciudadana y subsidios agrícolas, precisó.
"En el presupuesto de 2007 gastaremos aquella parte de nuestros ingresos que sea permanente y no pasajera, porque no se trata de dar mayor beneficios a la gente para después quitárselos", enfatizó Bachelet, quien también anunció "mano firme" contra la violencia en las manifestaciones callejeras y contra la delincuencia.
Anunció, en ese sentido, el envío el próximo mes de un proyecto para crear el Ministerio de Seguridad Pública.
Disturbios dejan 60 detenidos
Al menos 60 personas fueron detenidas ayer en Valparaíso, donde estudiantes y trabajadores protestaron contra el Gobierno, mientras la presidenta Michelle Bachelet comparecía ante el Parlamento, que tiene sede en esa ciudad.
Todos los detenidos participaban en una manifestación autorizada del Partido Comunista que terminó en un enfrentamiento con las fuerzas especiales de Carabineros.
Según el informe de la Policía, un grupo de manifestantes usó bombas Molotov y también unas bombas lacrimógenas que aparentemente habían sido robadas anteriormente a la institución.
El subsecretario del Interior, Felipe Harboe, señaló en declaraciones a los periodistas que la Policía debió actuar con carros lanza agua y gases lacrimógenos para controlar a varios manifestantes violentos.
Harboe dijo que se investigará cómo llegaron las bombas lacrimógenas a manos de los manifestantes.
La marcha congregó a unas 2.000 personas que reclamaban contra el sistema educativo y a favor de cuatro presos mapuches que reanudaron el sábado una huelga de hambre para reclamar la anulación de la sentencia que, en aplicación de la ley antiterrorista, los condenó a diez años de prisión por incendiar un bosque propiedad de una empresa forestal.
El secretario general del Partido Comunista, Guillermo Teillier, acusó a la fuerza pública de haber actuado "con inusitada violencia y haber detenido a personas que caminaban pacíficamente".