| PIPOCAS |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
El Liderazgo de Lula da Silva | | Según el mandatario, a Brasil no le interesa ser grande y económicamente fuerte con gente pobre a su lado.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva no sólo se caracteriza por darle sanos consejos a su colega Evo Morales, toda vez que les toca reunirse, sino que aspira a que su país sea el motor de la integración sudamericana.
En contraposición, el mandatario de Venezuela no deja de inmiscuirse en asuntos internos de Bolivia, atacando inclusive a 1os adversarios del Movimiento al Socialismo cual si fuesen suyos, y permitiéndose gestos de mandón frente al Jefe del Estado, aparte de postular una integración sujeta a sus fines hegemónicos más que destinada a beneficiar a las naciones de esta parte del planeta y sus pueblos.
La digresión viene a cuento del reciente encuentro entre los tres gobernantes en Riberalta, evento al que Chávez pareció arrimarse a última hora para cuando menos disminuir el peso de Lula da Silva y deslucir su decisión de financiar la construcción de una obra caminera útil para Brasil, Bolivia y buena parte del resto del continente, es cierto, aunque tendrá que ser pagada por el Tesoro General de la Nación, únicamente.
En la ocasión, Lula instó al Presidente a dialogar con todos los interlocutores que tuviera en frente, como antes le demandó paciencia y más paciencia en el desempeño de su cargo, basado sin duda en su propia experiencia a la cabeza de la primer potencia de la América del Sur.
Acto seguido, el visitante se entrevistó con los presidentes de Colombia y Perú para tratar sobre las iniciativas integracionistas que se dan en el área, mientras que Chávez emprendía viaje a Rusia con objeto, entre otras cosas, de adquirir más armamento para los tres componentes de sus fuerzas regulares.
En este contexto, saltan a la vista la enorme diferencia entre los dos gobernantes y la dicotomía que representa su gravitación en el resto de los países que conforman la región, sin que una suerte de competencia mutua esté ausente de su ejecutoria, con resultados por verse todavía.
Y es que del discurso y las acciones de uno y otro, puede observarse lo distinto de su formación y las metas que se proponen alcanzar en función tanto de líderes de sus pueblos el primero merecedor de creciente ascendiente y el segundo cada vez más rechazado, evidentemente, como de mentores de su vecindario, sea por voluntad personal o por las circunstancias.
Hoy nos proponemos destacar el papel de Lula en razón de haber generado elementos de juicio que hacen al caso luego de su coloquio con cuatro de sus pares en cuestión de escasas horas, lo que le ubicó en un sitial desde el cual propuso que Brasil asumiera la responsabilidad de liderar la integración sudamericana en su condición de ser la mayor economía, el más industrializado y el de más alto Producto Interno Bruto. Más aun y a tiempo de reconocer la existencia de corrientes políticas dispares en la región, una considerada de izquierda y la otra de centro, sostuvo que su país tendrá que trabajar como puente que las una, de forma tal de lograr un equilibrio político, económico, social y cultural en el continente.
Por si fuera poco, el estadista surgido de la clase proletaria brasileña, dijo que Brasil no quiere ser hegemónico en su relación con ningún país, sino alentar la asociación de sus empresarios con los de otras naciones, en vista de que no le interesa ser grande y económicamente fuerte con gente pobre a su lado.
Una posición digna de tomarse en cuenta, desde luego, máxime si se la compara con la del coronel caribeño.
| |
|
|
|
¿ No encontraste lo que buscabas ? Entonces utiliza nuestro buscador...
|
|
|
|
|