Beirut y Jerusalén | Agencias- Aviones de combate de Israel surcaron ruidosamente los cielos del Líbano luego de que el ministro de defensa libanés advirtió que cualquier grupo armado que viole el cese de fuego sufrirá graves consecuencias.
Poco después el Ejército israelí informó que soldados suyos le dispararon a dos guerrilleros de Hizbulá en el sur del Líbano.
Los militares abrieron fuego cuando los guerrilleros les acecharon "de manera amenazante", dijeron las Fuerzas de Defensa de Israel. Dos de los tres irregulares fueron alcanzados, añadió.
El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, rechazó la participación en la fuerza internacional de paz de naciones que no tienen lazos diplomáticos con el estado judío.
Ello eliminaría efectivamente la participación de Indonesia, Malasia y Bangladesh, países islámicos y unas de las pocas naciones en ofrecer soldados activos al nuevo contingente ampliado de las Naciones Unidas.
Olmert también rechazó la posibilidad de hablar de paz con Siria en tanto apoye a "organizaciones terroristas". Previamente el lunes, un alto funcionario del gobierno dijo que había llegado el momento de reanudar las conversaciones con los sirios, a pesar de su apoyo a Jezbolá.
El primer ministro no dejó de señalar que algunos de sus predecesores tenían parte de la culpa por la guerra, al no haber sido capaces de responder al peligro presentado por los guerrilleros en Líbano.
"Supimos durante años que había un gran peligro, pero por alguna razón no aprovechamos eso para actuar, como apenas hicimos. Sabíamos lo que hacía Irán, lo que hacía Siria, al armar al Hizbulá. Actuamos como si no lo supiéramos", agregó.
El ministro de la Defensa israelí, Elias Murr, dijo tener confianza en que Hizbulá detendría el fuego, pero le advirtió a los milicianos palestinos apoyados por Siria que no realizaran ataques con cohetes, los cuales podrían generar represalias y el regreso de los combates.
Acusación
El grupo chií libanés Hizbolá aseguró que el ejército israelí "está disparando contra todo lo que se mueve" en el sur de Líbano, cerca de la frontera con Israel.
Nawar Sajili, miembro de Hizbulá y del Parlamento libanés, dijo que los israelíes "están provocando a la resistencia (en referencia a las milicias de Hizbulá)", aunque no precisó si esos supuestos disparos israelíes habían causado víctimas.
Sajili agregó que "no hay respuesta de la resistencia. No vamos a responder".
"Respetamos la tregua, aplicamos la resolución de la ONU pero Israel continúa sus violaciones contra Líbano", subrayó el parlamentario.
El pasado día 14 se produjo un cese de hostilidades entre Israel y las milicias de Hizbulá, en cumplimiento de la resolución 1701 de la ONU, acordada dos días antes, después de 34 días de guerra no declarada.
Soldados piden investigación
Cientos de reservistas israelíes pidieron ayer una investigación sobre la manera en la que el Gobierno y el Ejército de su país condujeron la guerra de 34 días contra Hizbulá.
Los reservistas denunciaron que fueron enviados al campo de batalla sin suficientes alimentos, agua y equipo militar.
En lo que parece ser una creciente indignación por la acción israelí, un grupo de padres de soldados cuyos hijos perecieron en combate han pedido la renuncia del primer ministro Ehud Olmert, argumentando que la muerte de sus hijos fue en vano, ya que los objetivos de la guerra no se lograron.
Olmert ha defendido a su Gobierno y ha señalado que la guerra comenzó cuando apenas llevaba dos meses en el cargo.
"No tenemos mucho tiempo para hablar de lo que ha pasado. Tenemos que hablar sobre lo que pasará", dijo Olmert a los periodistas durante una visita a la localidad de Kiryat Shemona, una de las más afectadas por los ataques con cohetes de Hizbulá.
Olmert también descartó negociaciones de paz con Siria mientras apoye a "organizaciones terroristas". Tildó a ese país de ser el "miembro más agresivo del eje del mal".
$US 230 MILLONES
El presidente estadounidense George W. Bush justificó los ataques israelíes contra poblaciones civiles del Líbano, bajo el argumento de que el país levantino tiene "derecho a defenderse".
Bush formuló la declaración en conferencia de prensa en la Casa Blanca, pero, de forma tibia, también exhortó a su aliado israelí a ser más cauteloso con los medios que emplea en esa guerra contra el Líbano.
Asimismo, el presidente manifestó el envío de más de 230 millones de dólares al Líbano para contribuir a la reconstrucción y normalización de ese país.
Bush anunció el rápido envío de 230 millones de dólares de ayuda humanitaria al Líbano, que incluyen 25 mil toneladas de trigo.
El Gobierno del Líbano ha elevado el coste de la guerra a unos 3.600 millones de dólares.