Río de Janeiro | Efe
Fluminense, con un empate en casa, y el Cruzeiro, con una derrota a domicilio perdieron ayer la oportunidad de alcanzar al Sao Paulo en el liderato del Campeonato Brasileño, cuya decimotercera jornada comenzó a disputarse con cuatro partidos y será redondeada hoy con seis.
En un partido polémico en el que el árbitro Sérgio da Silva Carvalho fue el protagonista, el Fluminense cedió en el estadio Maracaná un punto al Sao Caetano (2-2) y llegó a los 24 puntos, dos menos que los del actual líder, que juega hoy en la cancha del Ponte Preta.
En otro partido de la jornada, el campeón brasileño de 2005 extendió su vía crucis en la Liga, pese a contar con el refuerzo de su goleador, el argentino Carlos Tevez.
Corinthians, que estaría condenado a disputar el próximo año la segunda división, cedió un empate 2-2 en su cancha ante el Fortaleza.
Para el consuelo, Corinthians interrumpió la serie de seis derrotas consecutivas y puso fin a un ayuno de goles.