Tras escasos 13 meses de ingreso al mercado, las mermeladas de zanahoria, zapallo, calabacín, lacayote, lacayote, naranja y mandarina de la Empresa Unipersonal Eskemas lograron la preferencia de clientes que gustan de productos naturales, orgánicos y ecológicos.
Los propietarios de Eskemas, Marco Daza y María Nelly Uriona, explican que el éxito en ventas alcanzado hasta el momento se debe fundamentalmente a una receta casera de la abuela de Marco, Clorinda Murillo, cuyos secretos de elaboración sin ingredientes químicos o colorantes artificiales fueron transmitidos a los nietos con fines industriales.
La primera planta procesadora de mermeladas ecológicas funcionó durante seis meses y de manera artesanal en la cocina de María Nelly, con una inversión mínima de 1.000 dólares y ante la respuesta positiva de los clientes instalaron un planta semi industrial en el Cruce Taquiña, con una inversión aproximada a 3 mil dólares en infraestructura y equipos que fueron diseñados y fabricados por el padre de Marco.
La planta tiene capacidad para transformar dos toneladas de materia prima y actualmente trabaja al 30 por ciento de su capacidad instalada, equivalente a 600 kilogramos mes de mermeladas, que cubren apenas el 40 por ciento de la demanda local de productos ecológicos.
"Son mermeladas especiales, porque la materia prima proviene de Parotani, donde nuestros proveedores, que son aproximadamente 100 pequeños productores campesinos, cultivan de manera natural verduras y hortalizas sin pesticidas, insecticidas, ni abonos químicos que puedan afectar la salud de los consumidores", dice Daza.
Entre los proyectos a mediano plazo mencionó ampliar la capacidad de la planta, producir dos toneladas de mermeladas e incursionar agresivamente en el mercado nacional e internacional.
Textual
"Estamos preparando para las próximas semanas el lanzamiento de una serie de productos ecológicos para clientes diabéticos"
Propietarios - Eskemas
"Debe primer lo técnico antes que lo ideológico"
Luis Durán Vicepresidente de la Federación de Empresarios Privados
Hace más de 20 años Bolivia sustituyó el modelo de capitalismo de Estado, y en plena era de la Globalización resulta preocupante que corramos el riesgo de retornar al mismo ignorando la dinámica de la realidad económica en el contexto internacional.
Los logros en materia de institucionalidad y en el ámbito económico obtenidos por nuestro país en las dos últimas décadas, solamente son apreciables si se hace un análisis objetivo y cuidadoso; sin embargo, ahora se siente la presión de mirar hacia adelante en busca del bienestar general demandado por la población.
Un factor fundamental para sentar las bases del desarrollo es la estabilidad macroeconómica que, según los indicadores difundidos por las instituciones encargadas del tema, se mantuvo en el primer semestre de 2006. La estabilidad, acompañada de una relativa paz social, debería permitirnos planificar un desarrollo de amplio consenso que establezca políticas de Estado que optimicen el incremento de la productividad y la generación de empleo.
Una preocupación importante que surge es la toma de decisiones con un enfoque ideológico antes que técnico, con el consecuente impacto en el disenso natural cuando existe libertad y democracia.
Nuestro país no ha aplicado por periodos suficientemente largos políticas de Estado que garanticen un desarrollo sin retrocesos. En contraste, los países que reflejan un progreso sostenido lo han logrado en base a políticas económicas con el compromiso de los principales actores económicos involucrados por varias décadas. Este patrón lo podemos ver tanto en algunos países vecinos como en países asiáticos que iniciaron a mediados del siglo pasado procesos de fomento a la inversión privada, con la necesaria seguridad jurídica que los condujo a la prosperidad económica actual.
Como ejemplo de las dificultades que ocasionan los acuerdos de corta duración podemos citar el impacto que podría tener la finalización de los beneficios que otorga el Atpdea al sector exportador de nuestro departamento, que el año 2005 logró exportar productos por casi 80 millones de dólares (20,5 por ciento de las exportaciones bolivianas a Estados Unidos).
Una de las políticas de Estado fundamentales que Bolivia debe aplicar para lograr un desarrollo más acelerado y equilibrado en la distribución de riqueza es la formalización de la economía. El Gobierno actual aun no ha dado señales claras que reflejen un compromiso con la problemática de la informalidad que nos mantiene sumidos en una realidad en la que una pequeña minoría asume compromisos con la legalidad y el pago de una amplia variedad de tributos. El resto hace caso omiso de ambos.
EMPRENDEDORES
PERFILES
Personal
Nacimiento: Marco nació el 24 de diciembre de 1975 en Potosí y Nelly el 3 de septiembre de 1978 en Cochabamba.
Profesión: El primero, ingeniero industrial egresado de la UMSS; e ingeniera de Sistemas de la Universidad Católica Boliviana.
Hijos: José Marcos de Jesús (1 año y 9 meses) y María Belén (tres semanas).
Profesional
Empresa: Eskemas con planta de productos naturales, orgánicos y ecológicos en el Cruce Taquiña, construido sobre 650 metros cuadrados.
Asociados a Cadepia, a través de la Asociación de Procesadores de Alimentos (Asopal).
Marco Daza es secretario general de Asopal.