Washington DC Los Tiempos
El presidente Evo Morales llegará a Estados Unidos en septiembre próximo para participar de una reunión programada en las Naciones Unidas, según afirmó ayer el vicepresidente Álvaro García Linera, durante la evaluación de su viaje a este país.
La visita de Morales está confirmada, dijo aunque que otras reuniones todavía no se han definido. Sin embargo, no dijo nada sobre una posible reunión en la Casa Blanca con el presidente George W. Bush.
Al hacer una evaluación de la presencia de la comitiva boliviana, expresó gran optimismo. Los objetivos de este viaje están cumplidos, señaló. Se sentaron las bases de una relación duradera con Estados Unidos fundada en los principios de respeto mutuo para plantear las agendas de interés común y se habló de la posibilidad de la ampliación de preferencias arancelarias aduaneras, más conocida como la Atpda. Pese al otpimismo expresado, recién en los próximos meses se verá en concreto si sirvió o no este viaje.
Versiones de prensa desde Bolivia indican que el Vicepresidente volverá con las manos vacías de este viaje. Sin embargo, el Vicepresidente de los bolivianos dijo que "no hemos venido a buscar resultados inmediatos, lo que vinimos a hacer es abrir espacios de diálogo". "Consideramos que tenemos enormes oportunidades y varias puertas abiertas".
¿Estados Unidos puso condiciones para aceptar dicha ampliación?, se le consultó. "No hablaría de condicionantes, sino de componentes que ayudarían que buscarían más apoyo", respondió García Linera, quien cumplió una amplia agenda que incluyó la visita del secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, y el embajador Maisto.
También se le preguntó cómo van las relaciones con Estados Unidos, cuando los mensajes que se mandan desde Bolivia son distintos a los mensajes que él trae, pedir ayuda y concertar.
El Vicepresidente habló de puntos de coincidencia con Estados Unidos, pero también sobre susceptibilidades, generadas a veces por mala información y malas interpretaciones. Los puntos de coincidencia, especificó, tienen que ver con el respeto mutuo. Destacó la forma de nacionalizar los hidrocarburos sin derramar sangre. A la hora de hablar de las susceptibilidades que existen con el país más poderoso del mundo, dijo que éstas se enmarcan en la forma de erradicar coca. "Nosotros lo hacemos concertadamente", señaló. Ejemplificó que en Yungas, por primera vez, se logró un acuerdo de erradicación concertada.
El otro punto de susceptibilidad, que también salió a relucir durante la charla que dio en el Centro Internacional de Estudios Estratégicos (CSIS), es la forma cómo se está encarando la amistad que tiene Bolivia con algunos países (caso Venezuela y Cuba). "Nosotros somos amigos de estos países, pero nadie nos impone nada. No somos seguidores de nadie. Evo Morales no es segundón de nadie y el Presidente es capaz de lograr por sí solo liderazgo continental", puntualizó.
"Como país estamos preparando una propia agenda que nos puede separar de algunos países, por ello esperamos comprensión", señaló.
García Linera volvió a enfatizar que Bolivia busca acuerdos comerciales duraderos y Estados Unidos busca negociar bajo el formato de Tratado de Libre Comercio (TLC). Es un tema que todavía no tiene consenso, dejó relucir.
García Linera regresa este domingo a su país, después de recibir a "Los Amigos de Bolivia", sindicatos, ONGs y otros invitados en una salteñada en la Embajada boliviana.
Desmintió una versión de prensa que decía que iba a ver el certamen de Miss Mundo en California donde estará presente la Miss Bolivia que ha generado mucha expectativa internacional.
Una apretada agenda
La comunidad boliviana se quedó con las ganas de tener un encuentro con el vicepresidente Álvaro García Linera. Su apretada agenda, de reuniones cada media hora y un celo excesivo de su asesor, Tom Kruse, evitaron tal encuentro que había sido anunciado por las propias autoridades bolivianas en Washington antes de la llegada del Vicepresidente a este país.
Se le consultó si en la agenda del presidente Evo Morales está la comunidad boliviana, que envía en remesas más dinero del que mandan las instituciones de ayuda internacional, a lo que respondió que se está trabajando en eso.
"Hemos pensado en reconocer un conjunto de derechos para la gente que sigue apoyando al país. Pero por problemas técnicos, no se los ha podido incluir para que elijan a los constituyentes", señaló.
"Al Estado boliviano le cuesta cada profesional 100 mil dólares y quisiéramos que a largo plazo la gente capacitada vuelva cuando el país esté en mejores condiciones", manifestó.