"Los apóstoles regresaron donde estaba Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: "Vamos a un lugar tranquilo para descansar un poco". Pues mucha gente los buscaba, y a veces no les quedaba tiempo ni para comer. Subieron a la barca y se dirigieron a un lugar solitario" (Marcos 6:30-32). Algo importante es presentado en este evangelio: el cuidado de Jesús por sus discípulos. Los había enviado a realizar una práctica pastoral, yendo a instruir a la gente para vivir de acuerdo a las enseñanzas de Jesús. Pero como la base de la vida cristiana es la vida humana, Jesús respeta a sus amigos y quiere que descansen después del trabajo realizado.
Las relaciones laborales en Bolivia son definidas por la Ley del Trabajo y deben ser cumplidas por el empleador y el trabajador. Si esto se realiza efectivamente, ninguno de los dos se perjudica. Esa es la teoría. En la práctica, el cumplimiento de las leyes depende de la honradez de ambos lados, y en la vida real muchas veces hay perjuicio para el uno o para el otro. Jesús había formado a sus doce discípulos para a servir al prójimo. Su enseñanza era directa e inmediata: su propio ejemplo. El evangelio dice: "Jesús subió al monte y llamó a los que él quiso, y vinieron a él. Instituyó a Doce para que vivieran con él y para enviarlos a predicar, con poder de expulsar a los demonios" (Marcos 3:13-15).
Esta regla básica continúa siendo fundamental en el cristianismo. Los enviados por Jesús son preparados por Jesús mismo, pero ya no en forma personal directa e inmediata, sino mediante diversas instituciones que forman al apóstol ("enviado") cristiano. El resultado ya no depende de Jesús sino de diversos agentes: los que deciden ser ministros del evangelio, las autoridades que se responsabilizan de su formación, los directores de las instancias preparatorias, los maestros inmediatos y otros más. Pero la persona que asume la mayor responsabilidad es la que será enviada. De su decisión y su convicción depende su formación. Eso se lo vio incluso en el grupo de los Doce de Jesús. Cada uno de ellos realizó su propio proceso, incluyendo a Judas Iscariote.
La lectura de hoy continúa con una segunda escena: "La gente vio que Jesús y los Doce se habían marchado, y caminó de todos los pueblos a ese lugar solitario, llegando allí antes que ellos. Cuando Jesús desembarcó y vio la multitud sintió compasión por todos, porque estaban como ovejas sin pastor, y comenzó a hablarles, enseñándoles muchas cosas" (Marcos 6:33-34). Esto muestra quiénes eran los importantes en la mentalidad de Jesús: el pueblo entero. Jesús amaba a todos, pero no como a una multitud desconocida sino a cada persona en particular. El lugar solitario donde iba a descansar con los Doce se llenó de seres humanos que lo necesitaban, y Jesús renunció al descanso. Había dicho que "no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos" (Marcos 10:45).
¿Cuál es la enseñanza de las dos escenas juntas? En la mentalidad de Jesús, el servicio a los demás es la vocación humana en su máxima pureza; es en verdad el trabajo más noble. Los talentos y la capacidad que una persona desarrolla en su vida con la fuerza que Dios le da deben ser utilizados para el bien de los demás. Esto obliga, principalmente, a los individuos que dirigen la sociedad. Autoridad no es el "poder" que al parecer todos ansían. De acuerdo a Jesús, la vocación universal es el servicio mediante el trabajo. Los dirigentes del pueblo deben ser los servidores del pueblo.