Una nota de prensa da cuenta que veintisiete años después de la caída del régimen genocida de los Jemeres Rojos que provocó casi dos millones de muertos entre 1975 y 1979, Camboya lanzó a inicios de este mes de julio el proceso legal destinado a juzgar a los ex dirigentes aún vivos de una organización cuyo nombre oficial era Partido Comunista de Camboya y que luego pasó a llamarse Partido Democrático de Kampuchea.
La ideología de los Jemeres Rojos combinaba el "maoísmo" con la exaltación del campesinado, a la vez que sostenía ideas anti-colonialistas de la izquierda europea asimiladas por sus dirigentes en las universidades de Francia durante los años 50. El resultado final fue una mezcla de maoísmo con un nacionalismo extremo, relacionado con el etnocentrismo y el chauvinismo cultural.
Los Jemeres Rojos (o Khmer Rojo, de su transcripción en francés), llegaron a esgrimir el "racismo" como "ideología" buscando imponer la superioridad de los colectivos étnicos. La doctrina del "racismo" fue utilizada para respaldar acciones de grupos originarios y justificar un régimen totalitario causante del genocidio del pueblo camboyano.
Al llegar al gobierno, los Jemeres instauraron un experimento "radical" tanto económico como social basado en el "sistema comunitario". En este aspecto decidieron organizar a la sociedad en base a una economía campesina. En aplicación del sistema comunitario la población urbana y rural fue congregada de forma obligatoria y violenta en comunidades agrícolas. El proceso en su desarrollo llegó al extremo de prohibir todo tipo de equipo mecánico y debió producirse únicamente con tecnología tradicional; la propiedad privada fue expropiada; se abolió el dinero y se estableció el trueque; las empresas industriales fueron intervenidas y las ayudas externas rechazadas; el intercambio comercial fue restringido; a los trabajadores se les pagaba con raciones de comida y estaban sujetos a entregar toda la producción a un control central.
Los Jemeres Rojos fueron finalmente derrotados en 1979. Pese a ello, los efectos económicos fueron tan devastadores, al punto que hasta hoy Camboya no logra reconstruir la infraestructura perdida o dañada durante el régimen racista y los años posteriores de guerra. En la actualidad aún mantiene la grave condición de pobreza.
La decena de ex Jemeres Rojos que aún vive, pese a su precario estado de salud serán juzgados, acusados de genocidio, por un tribunal conformado por 17 camboyanos y 10 extranjeros. Sin embargo, sólo dos de sus principales dirigentes están detenidos: Ta Mok de 80 años y Kang Kek Leu de 64 años. Pol Pot, líder máximo en la época del régimen racista, murió en 1988.
En Bolivia el gobierno ha venido anunciando el establecimiento de un "un nuevo paradigma político filosófico y una identidad ideológica basada en la cosmovisión originaria del modelo comunitario" ; un sistema basado en una visión endógena de la economía; un plan económico conocido como "Modelo Andino Amazónico" de fuerte corte "indigenista", que por lo que se sabe, no contempla en sus alcances los requerimientos y características del moderno sistema de producción desarrollado en el oriente boliviano. Es en estas circunstancias que resulta conveniente evocar la experiencia vivida en Camboya con la aplicación de un modelo económico racista.
N. del E.- Este artículo fue escrito antes de la muerte de Ta Mok, ocurrida el pasado viernes en Phnom Penh