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SU PAREJA DICE QUE FESTEJÓ LOS ATENTADOS |
Lestat Claudius guarda silencio sobre atentados |
| La Paz | Anf
El estadounidense Lestat Claudius de Orleáns y Montevideo, sentado ayer en el banquillo de los acusados, se acogió al derecho al silencio y sólo esbozo una sonrisa en su rostro ante las interrogantes sobre los atentados dinamiteros a dos hospedajes de La Paz, perpetrados el 22 de marzo del año pasado, en los que murieron dos personas.
Sentado frente al televisor, Lestat Claudius festejó con whisky los atentados dinamiteros que ejecutó en dos hospedajes y se lamento que hubieran muerto sólo dos personas, reveló ayer su pareja, Alda Rebeiro Acosta, en la primera audiencia del juicio oral.
A las 9:30, se inició en el Tribunal Primero de Sentencia el proceso oral contra el ciudadano estadounidense nacido con el nombre de Triston Jay Amero y su pareja Alda Rebeiro Acosta, por los delitos de asesinato, terrorismo, lesiones graves, gravísimas, posesión ilegal de material explosivo y uso de documentos falsificados.
Jay Amero con la barba rubia hasta el pecho y el cabello recogido en una cola llegó al tribunal fuertemente custodiando, vestido con un pantalón y chaleco beige. A las 15:30 fue convocado al banquillo de los acusados por el fiscal Sergio Céspedes, pero se abstuvo de responder el interrogatorio.
A las 17:40, en cambio, al ser interrogada la uruguaya Alda Rebeiro dijo que desconocía los dos atentados que fueron perpetrados por su pareja y denunció que estaba "amenazada de muerte" y no pudo escapar por falta de documentos y por miedo a ser vejada por cualquier chofer en la vera de un camino.
Relató que el 22 de marzo, dejaron el hospedaje "Riosinho II", marcharon al alojamiento "Linares", donde le pidió que aguardara en el interior del taxi, por media hora, porque él debía entregar un paquete a un amigo peruano.
Luego regresó y solicitó al mismo chofer que los llevara al Hotel Calacoto, situado en la residencial zona Sur.
"Se sentó frente a la televisión, lo vi un poco nervioso y no estaba normal y cuando se enteró de lo que había sucedido (el atentado) tomó whisky, celebró, pero lamentó que no hubieran muerto más personas", reveló Rebeiro Acosta, al hacer un gesto con la mano en la cien sobre el estado mental de Jay Amero.
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