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PRIMARIAS EN EEUU | La victoria alcanzada por Hillary Clinton en Pensilvania le dio un balón de oxígeno para persistir en su lucha por la candidatura demócrata |
Obama y Clinton ponen sus esperanzas en Indiana |
|  | | Hillary Clinton pronuncia un discurso ante sus simpatizantes, ayer en Indiana. | Ap | |
Washington | Efe
La carrera por la candidatura presidencial demócrata tiene ya un nuevo estado "crucial", Indiana, que celebra elecciones el próximo 6 de mayo y donde Hillary Clinton vuelve a jugarse el pellejo.
El atributo de elección "crucial" lleva meses revoloteando en el ambiente, sin que ninguna de las contiendas que recibieron el calificativo lograra ser decisiva, pero con el proceso de primarias aproximándose al final, "ahora sí" podría ser la hora de la verdad.
Los asesores de la ex Primera Dama de Estados Unidos parecen tenerlo claro.
"Prácticamente todo el mundo en la campaña está de acuerdo en que tenía que ganar en Pensilvania (donde se hizo con la victoria anoche) e Indiana", dijo un asesor de Hillary en declaraciones al diario The New York Times.
Y no solo eso, sino que varios de los asesores de la senadora por Nueva York aseguraron al Times, bajo condición de anonimato, que le recomendarán retirarse si no gana en Indiana.
Indiana es limítrofe con Illinois, la tierra adoptiva de Obama y por la que es senador, lo que podría jugar en su favor, pero tiene también una amplia clase blanca obrera, que favoreció a Hillary en Pensilvania y ha respaldado también a la senadora en otros estados como Ohio.
James McCann, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Purdue (Indiana), reconoce que la situación está muy reñida.
Distintas son las cosas en el sur de Indiana, donde los votantes demócratas son más tradicionales y abunda la clase obrera trabajadora que Clinton ha sabido cortejar.
Los analistas recuerdan que la victoria de Clinton en Pensilvania por 9,2 puntos porcentuales, con el 99,4 por ciento de los votos escrutados, subrayó los problemas de Obama para atraer a votantes que tradicionalmente han sido parte de la base demócrata. El senador logró el apoyo mayoritario de afroamericanos, estudiantes, votantes jóvenes, demócratas no religiosos y republicanos descontentos, pero no pudo convencer a la clase obrera trabajadora, ni a los demócratas de más edad, las mujeres, los católicos y los moderados, que votaron por Hillary.
Con 158 delegados en juego, Indiana es el Estado más importante de los que quedan pendientes de votar antes del 3 de junio, cuando terminan las primarias demócratas.
Persiste aún la diferencia
Todavía en segundo lugar frente a Obama en una competencia que no piensa abandonar, Clinton concretó un acto de sobrevivencia política en las primarias de Pensilvania, al obtener una victoria por amplio margen que mantiene vivas sus esperanzas de conseguir la nominación presidencial demócrata.
En Pensilvania, Clinton ganó 80 de los 158 delegados en juego. Obama consiguió al menos 66, y hay todavía 12 delegados que no han sido asignados.
En la batalla por la nominación, Obama lidera con 1.714 delegados, incluidos los llamados "superdelegados", funcionarios del partido, gobernadores y legisladores. En cuanto a Clinton, ha conseguido 1.589 delegados.
Se requieren 2.025 delegados para obtener la nominación demócrata, y de acuerdo a los expertos, es matemáticamente imposible que Obama o Clinton los obtengan en el resto de las primarias y asambleas de partido. Por lo tanto, sólo los super delegados, unos 795 en total, pueden inclinar la balanza en favor de uno de los contendientes.
Ayer, Clinton señaló que aún cuando va detrás de Obama en votación popular, en número de estados ganados, y en la cifra de delegados obtenidos, ella es la mejor candidata para derrotar a McCain, pues ha ganado en estados importantes, como Pensilvania, Ohio, Texas, California, Nueva York, Massachusetts y Nueva Jersey.
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